¿QUÉ BENEFICIOS SE OBTIENEN AL MATRICULARSE EN UN TALLER LITERARIO?

Preguntas como esta, o tales como:
- ¿Es bueno matricularse en un taller literario?
- ¿Qué me aporta el matricularme en un taller literario?
- ¿Seguro que se puede aprender a escribir en un taller literario?

Preguntas similares y muchas más las he estado escuchando los últimos seis años, los que tiene de vida el taller.
A quienes me las hacían, bien por correo electrónico, bien por teléfono, traté de sacarles de dudas lo mejor que supe o pude.
He de decir que, como tallerista que fui durante más de ocho años en uno de los más antiguos aparecidos en la ciudad de Madrid, más dos cursos en una escuela de prestigio diré que:
1.- Los genios literarios, salvo muy raras excepciones no nacen, se hacen a base de esfuerzo y trabajo constante (al igual que cualquier trabajador en la disciplina que sea: para ser realmente bueno es preciso constancia y trabajo).
2.- En todas las universidades anglosajonas, los talleres literarios son una asignatura más en las facultades de letras.
3.- Cualquiera que sepa redactar medianamente bien, y que tenga inquietudes literarias, puede ser un magnífico alumno.
4.- A un taller literario hay que llegar con humildad y con el pensamiento de que se va a aprender, no creyéndose de entrada un Cervantes o mejor que el insigne alcalaíno porque será un pésimo alumno que no se dejará corregir, se aburrirá y entorpecerá las clases.
5.- Quizá este punto debí ponerlo en el 1º o 2º lugar. Escribir es: CORREGIR, CORREGIR, CORREGIR y CORREGIR, de tal modo que el texto quede pulido, tanto como una pista de patinaje por la que, el lector, deslice la vista y no se encuentre obstáculo alguno que le haga desechar la obra que tiene entre manos bien por aburrimiento, falta de comprensión, exceso de rimas...
6.- Y por último, para no aburrir como pongo más arriba, quien desee escribir, llegar a tener un estilo propio, debe leer mucho y bien, es decir: beber de los autores clásicos y contemporáneos pero no sólo ir a conocer el argumento, sino ver las figuras retóricas empleadas, el tono, el estilo, las formas de lenguaje... Es necesario hacer un estudio en profundidad e, incluso, intentar parecérsele (con los ejercicios de intertextualidad) y, cuando menos se lo espere, habrá llegado, si no a la cumbre, sí a empezar la escalada de esa montaña que, aunque parezca que no, se conseguirá con tesón.

Un saludo, Juana Castillo


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miércoles, 31 de octubre de 2012

A la hora de escribir los maestros opinan...


Diez mandamientos para escribir con estilo

 
 
Decálogo del perfecto cuentista: Horacio Quiroga

 
I - Cree en un maestro -Poe, Maupassant, Kipling, Chejov- como en Dios mismo.

II - Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III - Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia

IV - Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V - No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI - Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII - No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII - Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos no pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX - No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino

X - No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

 

lunes, 29 de octubre de 2012

Autores consagrados



Fernando Iwasaki
            Ya no quiero a mi hermano                

«CARLITOS ESTÁ AQUÍ», dijo la médium con su voz de drácula, y de pronto se transformó y puso cara de buena. Entonces mamá le hizo muchas preguntas y el espíritu respondía a través de la señora. Seguro que era Carlitos porque sabía dónde estaba el robot y cuántas monedas había en su alcancía, dijo cuál era su postre favorito y también los nombres de sus amigos.

Cuando la médium nos miró haciendo las muecas de Carlitos papá empezó a llorar y mamá le pidió por favor, por favor que no se fuera. Las luces se apagaban y encendían, los cuadros se caían de las paredes y los vasos temblaban sobre la mesa. Me acuerdo que la señora se desmayó y que una luz atravesó a mamá como en las películas. «Carlitos está aquí», dijo con cara de felicidad.

Desde entonces hemos vuelto a compartir el cuarto y los juguetes, el ordenador y la Play-Station, pero la bicicleta no. Mamá quiere que sea bueno con Carlitos aunque me dé miedo. No me gusta su voz de drácula. Y además huele a vieja.
 
Ajuar funerario- Fernando Iwasaki - de AVIÓN DE PAPEL


 

viernes, 26 de octubre de 2012

Autores consagrados: poemas

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ


Nadie

-No era nadie. El agua. -¿Nadie?
 
¿Que no es nadie el agua? -No

hay nadie. - Es la flor. -¿No hay nadie?

Pero, ¿no es nadie la flor?
 
-No hay nadie. Era el viento. -¿Nadie?

¿No es el viento nadie? -No

hay nadie. Ilusión. ¿No hay nadie?

¿Y no es nadie la ilusión?

  
Jiménez, Juan Ramón (1881-1958), poeta español y premio Nobel de Literatura. Nació en Moguer (Huelva), y estudió en la Universidad de Sevilla. Los poemas de Rubén Darío, el miembro más destacado del modernismo en la poesía española, le conmovieron especialmente en su juventud.
 

 

jueves, 25 de octubre de 2012

Proverbios universales



Frida-Kahlo - 1938 - Los frutos de la Tierra
 
El peso de una casa no cae sobre la tierra, sino sobre los hombros de una mujer.
Mexicano
 

miércoles, 24 de octubre de 2012

¿Sabías que...






...Juana de Navarra (1370-1437), duquesa de Britania, esposa del rey Enrique IV de Inglaterra, fue acusada de ser una bruja y querer destronar al rey?
Posteriormente fue perdonada y se le devolvió su título.

 

martes, 23 de octubre de 2012

Una frase una imagen: Carlo DOSSI


 
  
Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.

Carlo Dossi

 

 

lunes, 22 de octubre de 2012

BERNARDINO, de Ana María MATUTE - Comentario de texto: Juana CASTILLO ESCOBAR



“Bernardino”, relato escrito con la maestría que caracteriza a esta autora, nos lleva de la mano, sin aspavientos innecesarios, por la dualidad de un mundo que parece no tener reconciliación: el de los señores y el del pueblo reflejado en un puñado de niños.

La historia, contada en primera persona –a mi parecer y por lo que escribiré más adelante- por una niña de edad indefinida (no hace alusión ni a su edad, ni a la de sus hermanos, así como tampoco al resto de los niños que aparecen en ella), una primera persona que más sugiere un narrador cámara en 3ª persona que sólo cuenta lo que ve y nada más que eso. No se preocupa en ahondar ni en sentimientos, opiniones, o pareceres del resto de los personajes.

Acata, al igual que sus hermanos, a pie juntillas, que “Bernardino es un niño mimado”, sin apenas saber qué quieren decir con eso los mayores. Es, por tanto, prejuiciosa. Hace juicios de valor: se deja llevar por los comentarios que hacen sus hermanos. El mayor dice: “Bernardino es un pez”, es decir, frío O: “Bernardino es un pavo”, que añade el pequeño con el sentido de que es un bobo, que lleva el moco colgando, un baba caída…

La narradora prácticamente no describe a los personajes, ni a los mayores, ni a los infantiles, si no es con ligeras pinceladas. Ella y sus hermanos están con el abuelo, que puede ser como cualquier otro abuelo del mundo, ninguno tiene ni nombre ni rostro.

Sólo se interesa, de manera relativa, por las hermanas de Bernardino a quien les da nombre: Engracia, Felicidad y Herminia e, incluso las describe. A los muchachos del pueblo también “nos los presenta”…, a estos los pone como algo gamberros, envidiosos y violentos; sobre todo el cabecilla, hijo del capataz de las minas quien le pega, algo que el hijo ha aprendido bien y hace lo mismo que el padre: ser violento de manera gratuita. Ellos son: Mariano Alborada, el hijo de un capataz, Lucas, Amador, Gracianín y el Buque…

se fija la narradora -de ahí deduzco que se trata de una niña quien nos cuenta esta historia- en el paisaje -[…] el camino era bonito por la carretera antigua, entre castaños y álamos, bordeando el río- que les lleva, a ella y a sus hermanos, cuando van de visita a “Los Lúpulos”, la casa en la que vive Bernardino; nos describe a las tres hermanas del protagonista –que me recuerdan a la señorita Rottenmeyer- como mujeres muy mayores (que parecen, más que sus hermanas, sus tías, que visten como otras mujeres antiguas a las que ha visto en el viejo álbum de fotos de casa del abuelo: con ropas oscuras y moños altos como “roscas de azúcar”). A Bernardino también lo describe con precisión, tanta, que ante nuestros ojos aparece un niño enclenque, enfermizo, macilento… Quizá por enfermedad o, quizá, porque sus hermanas no le dejan moverse de casa, correr, jugar, saltar como cualquier otro niño de su edad.

Bernardino, hijo de un segundo matrimonio de su padre, padre del que no se hace mención nada más que en ese momento, lleva a pensar que fue una boda desigual, tal vez entre un hombre mayor, padre de unas hijas también muy mayores, y una mujer joven que debió de morir en el parto. De ella no se habla en la historia, así como tampoco se vuelve a aludir al padre, por lo que queda implícito que ambos progenitores han fallecido y, Bernardino, es un niño huérfano que está tutelado por sus tres hermanas, demasiado estiradas e incapaces de darle cariño, cariño que el chico busca –y encuentra- en su perro Chu, un chucho sin pedigrí pero que es su mejor amigo.

Es más, Bernardino sólo se vuelca en su perro, pero cuando nadie le ve. De ahí que nadie sepa lo que les une, por eso las dudas de los tres hermanos que no se explican cómo ese animalito le quiere tanto. Estos tres hermanos, que son los únicos que hubieran podido ser sus amigos –por esas visitas que el abuelo gira a “Los Lúpulos”, siempre acompañado de ellos pero que en ningún momento se desvela el por qué de esas visitas, así como tampoco les vestían de “domingo” para ir a la casa grande-, no fueron capaces, ni parece que tuvieron la intención, de conocer a Bernardino, ni se molestaron en jugar con él, ni en dar la cara, tampoco salvarle cuando fue agredido por los “matones” del pueblo.

Particularmente veo a Bernardino como un iceberg -un niño huérfano de madre, como escribí más arriba, parece que también de padre pues no se habla más de él- del que sólo se conoce una ínfima parte de lo que lleva consigo. Un niño no sólo huérfano de padres, sino de afectos humanos verdaderos, tímido, enfermizo, solitario, ahogado por las hermanas, incapaz de abrirse a los que hubieran podido ser sus amigos, quizás por el temor de tomarles cariño pero, cuando se sienta feliz, se le marchen.

Sabe querer. Bien claro se ve cuando se encuentra ante los matones del pueblo y contempla la estampa de su amado perro: maniatado y casi ahogándose. Bernardino prefiere que lo breen a él a palos antes de que le hagan nada a su perro. Da a todos una lección de hombría, a pesar de que debe de ser pequeño (yo diría que tendrá entre 8 y 10 años), de saber estar, de dignidad… Algo que al resto, a los matones y a los tres hermanos, les descoloca y avergüenza.

Quiere a su perro, más que a nada o a nadie en el mundo: por él es capaz de poner la otra mejilla, de saltar el muro de la finca, a pesar de sus dificultades físicas y de las prohibiciones de los mayores, de salir al mundo, en el que, con sangre, aprende que no es el mejor de los lugares a pesar de lo bucólico del entorno… Es capaz, en fin, de desprenderse de algo que pudiera tener un gran valor: su medalla de oro, pero él considera esa medalla sólo como oro, algo frío, nada más; prefiere que le devuelvan a Chu y su calidez que no la medalla. Tanto es así que, cuando consigue soltarlo, la medalla queda olvidada y ambos, perro y amo, se van a esconder donde nadie pueda verles: Bernardino a llorar, y Chu a estar a su lado con la lealtad que sólo conocen estos agradecidos hijos del reino animal (pero con mejores y más altos sentimientos que algunos individuos de la raza humana).
 
A su vez, los tres hermanos aprenden lo que es ser cobardes y, como amigos, totalmente nulos.
 

Juana Castillo Escobar

Madrid, 6-XI-2012

viernes, 19 de octubre de 2012

Comentario de texto: Bernardino de Ana María Matute por Isabel Fraile


Relato escrito en primera persona. Su lenguaje es sencillo y muy visual en las descripciones. En esta historia se pone de manifiesto las diferentes clases sociales, la maldad gratuita de la que pueden hacer gala los niños ante lo “distinto” sea por envidia o por desconocimiento. Y la cobardía por omisión de los tres hermanos que dejan hacer al grupo de violentos.
La Infancia de Bernardino dista mucho de la de los chicos de su edad, su único amigo, Chu, (ese perro sin raza según el abuelo) es el motivo de la discordia o la excusa perfecta para hacer daño al muchacho que ellos creen débil por su aspecto un tanto enfermizo.
Queda claro por el desarrollo de la historia y su desenlace que la dignidad con que se comporta Bernardino desarma moralmente a sus agresores quedando expuesto el valor del muchacho por defender a su amigo.
Siempre me emociono con los relatos de Ana María Matute aunque es cierto que, al terminar la lectura, queda un poso de tristeza. Es una de mis escritoras preferidas.
 Isabel Fraile Hernando

 

jueves, 18 de octubre de 2012

Relato, Bernardino, de Ana María Matute


Comentario del texto por Mª José Núñez Pérez

Lo primero es decir que adoro a Ana Mª Matute, por lo tanto este relato, aunque triste, como casi todos los de ella, me ha gustado mucho.
El cuento narra la historia de tres hermanos cuyos veranos pasan en un pueblo, es allí donde vive Bernardino, un niño que ha crecido al lado de tres hermanas muy  mayores, por lo cual el niño es solitario y callado, carece de amigos, solo cuando los tres hermanos van a visitarles, él intenta jugar, pero al final los hermanos acaban jugando entre ellos, dejándolo solo.
Bernardino tiene un perro llamado Chu, el cual les parece de lo más simpático a los hermanos, y ellos comentan que, aunque el perro siente pasión por su dueño, él parece no hacerle ni pizca de caso.
Los niños del pueblo le tienen manía, así se lo hacen saber a los tres hermanos, y juran que un día le piensan hacer algo gordo.
Una tarde que llevan a los hermanos de visita a la finca, se encuentran a Bernardino preocupado porque no encuentra a su perro, ellos se ofrecen para acompañarles a buscarlo, y aunque al niño le tienen prohibido salir de la casa, se escapa con ellos para encontrar a Chu.
Cuando ya vienen de vuelta, les llama uno de los chicos del pueblo, el que le tenía preparado algo gordo. Les dice que tienen al perro, todos corren, el primero Bernardino, el cual parece que ha perdido toda su timidez, al llegar al lugar, ven al perro amarrado y le dicen que le van a pegar con una vara, Bernardino trata de impedirlo. Los chicos del pueblo le dicen que si quiere evitarlo, que les de dinero, el pequeño les dice que no tiene, pero les da una cadena de oro, el muchacho, primero la coge, pero después la tira al suelo, y le dice que eso no les sirve. Mientras, los tres hermanos se encuentran callados, acobardados, medio escondidos tras un árbol.
Bernardino les dice que dejen al perro y le den con la vara a él, y eso es lo que hacen; le pegan con saña, hasta que brotan las primeras gotas de sangre, entonces salen corriendo. El chico no ha soltado una lágrima, ni siquiera se ha quejado. Desde que le dejan, corre a soltar a su perro y se marcha, ni siquiera recoge la cadena del suelo.
Los tres hermanos, que no han hecho nada para defenderlo, deciden llevarle la cadena. Cuando van de camino a la casa de Bernardino, en un recodo del camino se lo encuentran llorando abrazado a su perro.
Me gusta la moraleja del cuento, nos dice que no nos fiemos de las apariencias, los tres hermanos le juzgaron como un niño mimado, medio tonto, sin embargo, ellos, que eran tres, no hacen nada para intentar evitar que le dieran con la vara, mientras, Bernardino, se nos muestra como un chico valeroso, el cual prefiere que le peguen a él, antes que a su perro, lo cual demuestra el gran amor que le tiene, aunque se mostrase indiferente delante de los tres niños cuando le visitan. Pero, según lees el comportamiento de Chu hacía su amo, te das cuenta, que el niño le quiere, y el perro lo sabe.
También es normal el comportamiento del pequeño, ha crecido solo, sin tener juegos con otros niños, entre personas mayores, las cuales le protegen en exceso y eso, en vez de dar pena a los niños del pueblo, les da como envidia, sienten un extraño odio por alguien que, en realidad, no conocen.

"BERNARDINO" de Ana María MATUTE


Ana María Matute


Almendros en flor - 1899-04 
SANTIAGO RUSIÑOL

 Bernardino

 

Siempre oímos decir en casa, al abuelo y a todas las personas mayores, que Bernardino era un niño mimado.
Bernardino vivía con sus hermanas mayores, Engracia, Felicidad y Herminia, en “Los Lúpulos”, una casa grande, rodeada de tierras de labranza y de un hermoso jardín, con árboles viejos agrupados formando un diminuto bosque, en la parte lindante con el río. La finca se hallaba en las afueras del pueblo y, como nuestra casa, cerca de los grandes bosques comunales.
Alguna vez, el abuelo nos llevaba a “Los Lúpulos”, en la pequeña tartana, y, aunque el camino era bonito por la carretera antigua, entre castaños y álamos, bordeando el río, las tardes en aquella casa no nos atraían. Las hermanas de Bernardino eran unas mujeres altas, fuertes y muy morenas. Vestían a la moda antigua -habíamos visto mujeres vestidas como ellas en el álbum de fotografías del abuelo- y se peinaban con moños levantados, como roscas de azúcar, en lo alto de la cabeza. Nos parecía extraño que un niño de nuestra edad tuviera hermanas que parecían tías, por lo menos. El abuelo nos dijo:
-Es que la madre de Bernardino no es la misma madre de sus hermanas. Él nació del segundo matrimonio de su padre, muchos años después.
Esto nos armó aún más confusión. Bernardino, para nosotros, seguía siendo un ser extraño, distinto. Las tardes que nos llevaban a “Los Lúpulos” nos vestían incómodamente, casi como en la ciudad, y debíamos jugar a juegos necios y pesados, que no nos divertían en absoluto. Se nos prohibía bajar al río, descalzarnos y subir a los árboles. Todo esto parecía tener una sola explicación para nosotros:
-Bernardino es un niño mimado -nos decíamos. Y no comentábamos nada más.
Bernardino era muy delgado, con la cabeza redonda y rubia. Iba peinado con un flequillo ralo, sobre sus ojos de color pardo, fijos y huecos, como si fueran de cristal. A pesar de vivir en el campo, estaba pálido, y también vestía de un modo un tanto insólito. Era muy callado, y casi siempre tenía un aire entre asombrado y receloso, que resultaba molesto. Acabábamos jugando por nuestra cuenta y prescindiendo de él, a pesar de comprender que eso era bastante incorrecto. Si alguna vez nos lo reprochó el abuelo, mi hermano mayor decía:
-Ese chico mimado... No se puede contar con él.
Verdaderamente no creo que entonces supiéramos bien lo que quería decir estar mimado. En todo caso, no nos atraía, pensando en la vida que llevaba Bernardino. Jamás salía de “Los Lúpulos” como no fuera acompañado de sus hermanas. Acudía a la misa o paseaba con ellas por el campo, siempre muy seriecito y apacible.
Los chicos del pueblo y los de las minas lo tenían atravesado. Un día, Mariano Alborada, el hijo de un capataz, que pescaba con nosotros en el río a las horas de la siesta, nos dijo:
-A ese Bernardino le vamos a armar una.
-¿Qué cosa? -dijo mi hermano, que era el que mejor entendía el lenguaje de los chicos del pueblo.
-Ya veremos -dijo Mariano, sonriendo despacito-. Algo bueno se nos presentará un día, digo yo. Se la vamos a armar. Están ya en eso Lucas, Amador, Gracianín y el Buque... ¿Queréis vosotros?
Mi hermano se puso colorado hasta las orejas.
-No sé -dijo-. ¿Qué va a ser?
-Lo que se presente -contestó Mariano, mientras sacudía el agua de sus alpargatas, golpeándolas contra la roca-. Se presentará, ya veréis.
Sí: se presentó. Claro que a nosotros nos cogió desprevenidos, y la verdad es que fuimos bastante cobardes cuando llegó la ocasión. Nosotros no odiábamos a Bernardino, pero no queríamos perder la amistad con los de la aldea, entre otras cosas porque hubieran hecho llegar a oídos del abuelo andanzas que no deseábamos que conociera. Por otra parte, las escapadas con los de la aldea eran una de las cosas más atractivas de la vida en las montañas.
Bernardino tenía un perro que se llamaba “Chu”. El perro debía de querer mucho a Bernardino, porque siempre le seguía saltando y moviendo su rabito blanco. El nombre de “Chu” venía probablemente de Chucho, pues el abuelo decía que era un perro sin raza y que maldita la gracia que tenía. Sin embargo, nosotros le encontrábamos mil, por lo inteligente y simpático que era. Seguía nuestros juegos con mucho tacto y se hacía querer en seguida.
-Ese Bernardino es un pez -decía mi hermano-. No le da a “Chu” ni una palmada en la cabeza. ¡No sé cómo “Chu” le quiere tanto! Ojalá que “Chu” fuera mío...
A “Chu” le adorábamos todos, y confieso que alguna vez, con mala intención, al salir de “Los Lúpulos” intentábamos atraerlo con pedazos de pastel o terrones de azúcar, por ver si se venía con nosotros. Pero no: en el último momento “Chu” nos dejaba con un palmo de narices y se volvía saltando hacia su inexpresivo amigo, que le esperaba quieto, mirándonos con sus redondos ojos de vidrio amarillo.
-Ese pavo... -decía mi hermano pequeño-. Vaya un pavo ese...
Y, la verdad, a qué negarlo, nos roía la envidia.
Una tarde en que mi abuelo nos llevó a “Los Lúpulos” encontramos a Bernardino raramente inquieto.
-No encuentro a “Chu” -nos dijo-. Se ha perdido, o alguien me lo ha quitado. En toda la mañana y en toda la tarde que no lo encuentro...
-¿Lo saben tus hermanas? -le preguntamos.
-No -dijo Bernardino-. No quiero que se enteren...
Al decir esto último se puso algo colorado. Mi hermano pareció sentirlo mucho más que él.
-Vamos a buscarlo -le dijo-. Vente con nosotros, y ya verás como lo encontraremos.
-¿A dónde? -dijo Bernardino-. Ya he recorrido toda la finca...
-Pues afuera -contestó mi hermano-. Vente por el otro lado del muro y bajaremos al río... Luego, podemos ir hacia el bosque. En fin, buscarlo. ¡En alguna parte estará!
Bernardino dudó un momento. Le estaba terminantemente prohibido atravesar el muro que cercaba “Los Lúpulos”, y nunca lo hacía. Sin embargo, movió afirmativamente la cabeza.
Nos escapamos por el lado de la chopera, donde el muro era más bajo. A Bernardino le costó saltarlo, y tuvimos que ayudarle, lo que me pareció que le humillaba un poco, porque era muy orgulloso.
Recorrimos el borde del terraplén y luego bajamos al río. Todo el rato íbamos llamando a “Chu”, y Bernardino nos seguía, silbando de cuando en cuando. Pero no lo encontramos.
Íbamos ya a regresar, desolados y silenciosos, cuando nos llamó una voz, desde el caminillo del bosque:
-¡Eh, tropa!...
Levantamos la cabeza y vimos a Mariano Alborada. Detrás de él estaban Buque y Gracianín. Todos llevaban juncos en la mano y sonreían de aquel modo suyo, tan especial. Ellos sólo sonreían cuando pensaban algo malo.
Mi hermano dijo:
-¿Habéis visto a “Chu”?
Mariano asintió con la cabeza:
-Sí, lo hemos visto. ¿Queréis venir?
Bernardino avanzó, esta vez delante de nosotros. Era extraño: de pronto parecía haber perdido su timidez.
-¿Dónde está “Chu”? -dijo. Su voz sonó clara y firme.
Mariano y los otros echaron a correr, con un trotecillo menudo, por el camino. Nosotros les seguimos, también corriendo. Primero que ninguno iba Bernardino.
Efectivamente: ellos tenían a “Chu”. Ya a la entrada del bosque vimos el humo de una fogata, y el corazón nos empezó a latir muy fuerte. Habían atado a “Chu” por las patas traseras y le habían arrollado una cuerda al cuello, con un nudo corredizo. Un escalofrío nos recorrió: ya sabíamos lo que hacían los de la aldea con los perros sarnosos y vagabundos. Bernardino se paró en seco, y “Chu” empezó a aullar, tristemente. Pero sus aullidos no llegaban a “Los Lúpulos”. Habían elegido un buen lugar.
-Ahí tienes a “Chu”, Bernardino -dijo Mariano-. Le vamos a dar de veras.
Bernardino seguía quieto, como de piedra. Mi hermano, entonces, avanzó hacia Mariano.
-¡Suelta al perro! -le dijo-. ¡Lo sueltas o...!
-Tú, quieto -dijo Mariano, con el junco levantado como un látigo-. A vosotros no os da vela nadie en esto... ¡Como digáis una palabra voy a contarle a vuestro abuelo lo del huerto de Manuel el Negro!
Mi hermano retrocedió, encarnado. También yo noté un gran sofoco, pero me mordí los labios. Mi hermano pequeño empezó a roerse las uñas.
-Si nos das algo que nos guste -dijo Mariano- te devolvemos a “Chu”.
-¿Qué queréis? -dijo Bernardino. Estaba plantado delante, con la cabeza levantada, como sin miedo. Le miramos extrañados. No había temor en su voz.
Mariano y Buque se miraron con malicia.
-Dineros -dijo Buque.
Bernardino contestó:
- No tengo dinero.
Mariano cuchicheó con sus amigos, y se volvió a él:
-Bueno, pos cosa que lo valga...
Bernardino estuvo un momento pensativo. Luego se desabrochó la blusa y se desprendió la medalla de oro. Se la dio.
De momento, Mariano y los otros se quedaron como sorprendidos. Le quitaron la medalla y la examinaron.
-¡Esto no! -dijo Mariano-. Luego nos la encuentran y... ¡Eres tú un mal bicho! ¿Sabes? ¡Un mal bicho!
De pronto, les vimos furiosos. Sí; se pusieron furiosos y seguían cuchicheando. Yo veía la vena que se le hinchaba en la frente a Mariano Alborada, como cuando su padre le apaleaba por algo.
-No queremos tus dineros -dijo Mariano-. Guárdate tu dinero y todo lo tuyo... ¡Ni eres hombre ni... ná!
Bernardino seguía quieto. Mariano le tiró la medalla a la cara. Le miraba con ojos fijos y brillantes, llenos de cólera. Al fin, dijo:
-Si te dejas dar de veras tú, en vez del chucho...
Todos miramos a Bernardino, asustados.
-No... -dijo mi hermano.
Pero Mariano gritó:
-¡Vosotros a callar, o lo vais a sentir...! ¡Qué os va en esto? ¿Qué os va...?
Fuimos cobardes y nos apiñamos los tres juntos a un roble. Sentí un sudor frío en las palmas de las manos. Pero Bernardino no cambió de cara. (“Ese pez...”, que decía mi hermano). Contestó:
-Está bien. Dadme de veras.
Mariano le miró de reojo, y por un momento nos pareció asustado. Pero en seguida dijo:
-¡Hala, Buque...!
Se le tiraron encima y le quitaron la blusa. La carne de Bernardino era pálida, amarillenta, y se le marcaban mucho las costillas. Se dejó hacer, quieto y flemático. Buque le sujetó las manos a la espalda, y Mariano dijo:
-Empieza tú, Gracianín...
Gracianín tiró el junco al suelo y echó a correr, lo que enfureció más a Mariano. Rabioso, levantó el junco y dio de veras a Bernardino, hasta que se cansó.
A cada golpe mis hermanos y yo sentimos una vergüenza mayor. Oíamos los aullidos de “Chu” y veíamos sus ojos, redondos como ciruelas, llenos de un fuego dulce y dolorido que nos hacía mucho daño. Bernardino, en cambio, cosa extraña, parecía no sentir el menor dolor. Seguía quieto, zarandeado solamente por los golpes, con su media sonrisa fija y bien educada en la cara. También sus ojos seguían impávidos, indiferentes. (“Ese pez”, “Ese pavo”, sonaba en mis oídos).
Cuando brotó la primera gota de sangre Mariano se quedó con el mimbre levantado. Luego vimos que se ponía muy pálido. Buque soltó las manos de Bernardino, que no le ofrecía ninguna resistencia, y se lanzó cuesta abajo, como un rayo.
Mariano miró de frente a Bernardino.
-Puerco -le dijo-. Puerco.
Tiró el junco con rabia y se alejó, más aprisa de lo que hubiera deseado.
Bernardino se acercó a “Chu”. A pesar de las marcas del junco, que se inflamaban en su espalda, sus brazos y su pecho, parecía inmune, tranquilo, y altivo, como siempre. Lentamente desató a “Chu”, que se lanzó a lamerle la cara, con aullidos que partían el alma. Luego, Bernardino nos miró. No olvidaré nunca la transparencia hueca fija en sus ojos de color de miel. Se alejó despacio por el caminillo, seguido de los saltos y los aullidos entusiastas de “Chu”. Ni siquiera recogió su medalla. Se iba sosegado y tranquilo, como siempre.
Sólo cuando desapareció nos atrevimos a decir algo. Mi hermano recogió del suelo la medalla, que brillaba contra la tierra.
-Vamos a devolvérsela -dijo.
Y aunque deseábamos retardar el momento de verle de nuevo, volvimos a “Los Lúpulos”. Estábamos ya llegando al muro, cuando un ruido nos paró en seco. Mi hermano mayor avanzó hacia los mimbres verdes del río. Le seguimos, procurando no hacer ruido.
Echado boca abajo, medio oculto entre los mimbres, Bernardino lloraba desesperadamente, abrazado a su perro.
 
 
Nota.- Este relato será comentado por los alumnos en el taller literario, así como en el "Salón de Lectura" que llevaremos a cabo en Onda Latina - www.ondalatina.com.es - el próximo lunes 29 de octubre.
Podéis dejar vuestros comentarios aquí, en el blog; en el correo del taller o participar en directo por la radio. 
 
 

miércoles, 17 de octubre de 2012

In Memoriam


Francis GRACIÁN - 20-X-11

 
Nuestra querida amiga y compañera, también alumna del taller, Francis GRACIÁN GALBEÑO falleció ayer día 16 de octubre de 2012 en Las Palmas de Gran Canaria, lugar en el que residía.
Tras una breve, pero funesta enfermedad, ayer, aún a pesar de sus ganas por vivir, de sus muchos proyectos por acabar, las fuerzas la abandonaron.
Se ha ido una gran mujer: esposa, madre, amiga, escritora...
Continúa, allá en el cielo, hermoseándolo con tus obras..., las que nos dejaste continuaremos compartiéndolas en este duro suelo. 
 

 
PRIMAVERAL
 

Limoneros en flor; almendros blancos;
temprano anuncio de la primavera;
hilos de plata bordan la ribera,
y viste la montaña verde manto.
 
Primavera otra vez. De tanto en tanto
se acompasa la lluvia en la pradera;
sendas busco a mis pies; ya la terrera
deja oír en el bosque suave canto.
 
Serena el alma quédase un momento;
perfume de azahares lleva el viento;
se adormece la tarde, suspirando.

 
En la arena voy sueños escribiendo;
y vuelve primavera, floreciendo
los caminos que voy peregrinando.

Poema de Francis Gracián publicado en la revista literaria "Pluma y Tintero", nº 11 correspondiente a los meses de marzo-abril de 2012 

                                      Francisca GRACIÁN GALBEÑO, biografía:
 
 
Entrevista a Francis en "Onda Latina" el 21-X-2011 

martes, 9 de octubre de 2012

COMIENZO DE CURSO 2012-2013



La Geniecilla, musa que nos ayudará a escribir muchas y hermosas historias
 

El 2 de octubre retomamos el curso en el Primer Taller de Narrativa
 
y Lectura crítica–comprensiva de Aluche


Las clases en directo serán los jueves de 18 á 20 hrs.

Precio: 30 al mes los alumnos presenciales (¡seis años sin subir la cuota y sin cobro de matrícula!).
 
90 € al trimestre para los alumnos por Internet.

Lugar: en … (dependerá del nº de alumnos).

Los alumnos por Internet empezarán el curso el próximo martes 2 de octubre.

Infórmate. Pide una entreviste personal en los teléfonos:

917-190-307 ó en el 676-217-271


 
Dirige el taller, Juana Castillo Escobar, escritora.

“Usemos la palabra como espada, el ingenio como escudo y, como meta, lleguemos al final del viaje ilesos y con ansias de comenzar historias nuevas”. Juana Castillo

domingo, 7 de octubre de 2012

"Pluma y Tintero" en Onda Latina


Mañana lunes, día 8 de los corrientes, "Pluma y Tintero" estará de nuevo en Onda Latina.
 
Se leerán los trabajos que tengo preparados, si el tiempo lo permite -aún soy novata en emitir en solitario durante una hora y debo ajustar las lecturas al tiempo radiofónico-, de los siguientes autores:


De la revista Pluma y Tintero, nº 10

- Irene Mercedes Aguirre

- Jéssica Arias Mingorance

- Laura Bolli

- Héctor-José Corredor Cuervo

- Alejandro Gómez García

- Carlos Garrido Chalén

- Francisca Gracián Galbeño

- Víctor-Manuel Guzmán Villena

- El Hombre de Tinta

- Carlos-Martín Valenzuela Quintanar

- Ana Romano

- Elsa Solís Molina

- Carmen-Amaralis Vega Olivencia

 

De la revista rumana Orizont Literar Contemporan:

- Fra Rodolfo de Jesús Chávez Mercado

- Anna Rossell Ibern

- Dolores Alberola

Tendré la ayuda de mi colaboradora, Mª José Núñez Pérez, quien, desde Las Palmas de Gran Canaria, nos traerá las noticias literario-artísticas de sus islas.

Como final y, como he puesto en la cabecera, siempre que el tiempo lo permita, acabaré la transmisión con la lectura de algún soneto del gran maestro Rodolfo Leiro.

 

Para escucharnos a través de Internet el enlace es: www.ondalatina.com.es

 

miércoles, 3 de octubre de 2012

"Pluma y Tintero" en las ondas



Pluma, Tintero y… Colaboradores en Onda Latina
 
Curso 2012 - 2013

 
“Pluma y Tintero”, la revista y el taller literarios regresan a las ondas un año más. Esta vez tendremos un espacio para nosotros y nuestros colaboradores: por lo pronto gozaremos de una hora completa en Onda Latina, la radio que emite desde el distrito que le presta su nombre, Latina.

Nuestro lema:
“Pluma y Tintero”, desde Madrid para el mundo entero.

Emitimos desde el 87.6 de la F. M. para nuestros radioyentes de Madrid y alrededores y, para el resto del mundo, la conexión será a través de Internet en el siguiente enlace:

 

Para participar en directo en el programa el nº de teléfono es:

915-18-87-86


En nuestro proyecto radiofónico tendremos, además de ilusión:

* Relatos, comentarios, lecturas e intervenciones en antena de los alumnos del taller.
 

* Relatos, poemas, ensayos, artículos… de los colaboradores de la revista “Pluma y Tintero”, así como de los amigos de Orizont Literar Contemporan.

* Continuaremos con las entrevistas a autores de poesía, novela, cuento y relato, pintores, músicos, fotógrafos…, según nos envíen noticias de sus presentaciones, nuevas publicaciones, exposiciones, etc. etc.


* Regresa a las ondas, después de algo más de tres años, el espacio dedicado a la lectura y comentario de textos de autores consagrados. Se tratará de relatos, los mismos que trabajarán los alumnos en el taller y que compartiremos con los radioyentes que deseen participar, para lo cual deberán estar atentos al día y hora en el que tendrá lugar dicho comentario. Los relatos aparecerán publicados en el blog del taller:


La publicación en el blog se llevará a cabo con el tiempo suficiente para su lectura y si alguien, para mayor comodidad, desea recibirlo en su casilla de correo, no tiene más que solicitárnoslo en:


* Contaremos con la ayuda de tres autoras: Isabel Fraile, Susana Simón y Mª José Núñez que nos traerán primicias literario artísticas de Canarias y de la península, además del relato infantil. 

* Y, para terminar, como primicia añadir que se incluirá la lectura por la radio, cada lunes, o en lunes alternos, algún relato o poema infantil.


Gracias, en estos momentos, por leer este aviso y, a partir del próximo lunes, día 1 de octubre, de 7 a 8 de la tarde por escucharnos y colaborar en este nuevo proyecto radiofónico que idea, proyecta y dirige, Juana Castillo Escobar, escritora.

 

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EFEMÉRIDES QUE NO DEBEN DE SER OLVIDADAS

EFEMÉRIDES QUE NO DEBEN DE SER OLVIDADAS

14 de Febrero - DÍA DE SAN VALENTÍN

14 de Febrero - DÍA DE SAN VALENTÍN
Picad sobre la imagen para saber más de la historia del santo y de esta efeméride.

21 de marzo: Día Mundial de las Personas con Síndrome de Down

21 de marzo: Día Mundial de las Personas con Síndrome de Down
(Pica sobre la imagen).

21 de Marzo-Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial

21 de Marzo-Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial
(Pica sobre la imagen)

Agua para todos

Agua para todos
22 de Marzo, día Mundial del Agua

17 de Junio

17 de Junio
Día Mundial de lucha contra la Desertificación y la Sequía (Pica sobre la imagen)

22-IV-2011 - Día Mundial de la Tierra

22-IV-2011 - Día Mundial de la Tierra
(Pica sobre la imagen)

25 de Noviembre Día Internacional Contra la Violencia Hacia la Mujer

25 de Noviembre Día Internacional Contra la Violencia Hacia la Mujer
TODOS LOS DÍAS SON 25 DE NOVIEMBRE

Día de los derechos del Niño: 20-XI-09

Día de los derechos del Niño: 20-XI-09
Convención sobre los Derechos del Niño. (Pica sobre la foto).

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NOTICIAS

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El libro es un lujo que sólo se huele

El libro es un lujo que sólo se huele
Parece un espacio mágico arrancado de El Cairo de Naguib Masouf o el Bagdad de Las mil y una noches, un remanso de paz en el que no se escuchan los cláxones de los automovilistas impetuosos que parecen dialogar entre ellos desde sus bocinas. La librería Behzad es un oasis, un lugar hermoso y desordenado repleto de libros, cuadros, mapas, postales, fotografías y polvo, sobre todo mucho polvo (el sello de Kabul), en el que cada objeto parece guardar un equilibro perfecto con el que tiene al lado. (Pica sobre la imagen).

Tras los pasos de la sutil memoria de Machado en Segovia - 26-IX-2010

Tras los pasos de la sutil memoria de Machado en Segovia - 26-IX-2010
Escultura homenaje a Machado delante del Teatro Juan Bravo de Segovia. El escritor vivió 13 años en la ciudad castellana, en la que conoció a Guiomar y vivió grandes momentos pero con la que mantuvo una relación en cierto modo distante. (Pica sobre la imagen).

ARQUEOLOGÍA

ARQUEOLOGÍA
La civilización 'yope' muestra sus tesoros. En la foto Juego de Pelota en la zona arqueológica de Tehuelco - México. (Pica sobre la foto).

El almacén de las momias

El almacén de las momias
Los periodistas que estuvieron presentes describen emocionados una escena que bien podría haber salido de 'En busca del Arca Perdida' o cualquiera de sus secuelas. El interior de la tumba faraónica, 2.600 años en la oscuridad, sólo estaba iluminado por antorchas y por los focos de las cámaras de televisión invitadas al evento. (Pica sobre la imagen).

La Unesco protegerá los yacimientos del fondo del mar a partir de enero

La Unesco protegerá los yacimientos del fondo del mar a partir de enero
20 países la han ratificado, entre ellos España, Cuba, Ecuador, México, Panamá y Paraguay. (Pica sobre la foto).

ARTE

ARTE
'La duquesa de Osuna' - Museo Romántico. Retrato familiar de la Duquesa de Osuna como dama de la Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, Agustín Esteve (1796-1797).

Una «Capilla Sixtina» de 3.500 años

Una «Capilla Sixtina» de 3.500 años
«¡Alá u-Akbar!» (¡Dios es el más grande!) es lo que exclamó rais Ali Farouk cuando entró, junto a José Manuel Galán, a la cámara mortuoria de Djehuty. Ante sus ojos se revelaba una imagen que nunca nadie «hubiera imaginado en sueños encontrar: una Capilla Sixtina del 1500 a.C», confesaba ayer Galán, director de la campaña arqueológica hispano-egipcia que lleva por nombre Proyecto Djehuty y que desde hace ocho años se desarrolla en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor (antigua Tebas)... (Pica sobre la imagen).

La casa de la playa de Diego Rivera

La casa de la playa de Diego Rivera
Las autoridades mexicanas estudian la compra de una casa con vistas al mar en Acapulco, propiedad de los herederos de la fallecida coleccionista Dolores Olmedo, en cuyas paredes su amigo, el pintor Diego Rivera (1886-1957), dejó cinco murales con motivos prehispánicos. (Pica sobre la imagen).

Las entrañas de la Alcazaba de Almería

Las entrañas de la Alcazaba de Almería
La Alcazaba de Almería abre al público uno de sus rincones más secretos: las mazmorras. La actividad denominada El espacio del mes, con la que el monumento ofrece una lectura más detallada sobre algún elemento del recinto con visita guiada, se ha ampliado ante la expectación que ha levantado este lugar de cautiverio. Las mazmorras pueden verse los miércoles, jueves y viernes de septiembre a las 18.30. (Pica sobre la imagen).

Revolución en el museo de Orsay

Revolución en el museo de Orsay
"Quiero que el siglo XIX no se acabe nunca". La frase, en palabras de Guy Cogeval, director del Museo de Orsay, resume la misión que se ha marcado: poner patas arriba el mayor museo mundial de arte del XIX. Una auténtica revolución que ya ha comenzado y que supondrá el salto al siglo XXI de una institución que nació en 1986 como una de las mayores apuestas francesas en la historia del arte. Uno de los beneficiados será España: un centenar de joyas de Orsay aterrizarán el año próximo en la Fundación Mapfre de Madrid, como primera etapa de todo un periplo internacional. (Pica sobre la imagen).

Si es un 'miguel ángel', es un chollo

Si es un 'miguel ángel', es un chollo
'El tormento de San Antonio', la que se supone que es la primera obra de Miguel Ángel Buonarroti, elaborada cuando tenía unos 12 años, ha sido comprada por un museo de Texas (EE UU), señala The Guardian. (Pica sobre la foto)

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

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Descubren el planeta extrasolar más pequeño, algo mayor que la Tierra. (Pica sobre imagen).

Así eran los primeros relojes

Así eran los primeros relojes
Es un pequeño objeto dorado que Cosimo I de Medici, Duque de Florencia, levanta con la mano derecha en un óleo pintado en 1560 por Maso da San Friano. Este mecenas de las ciencias del siglo XVI mira al espectador 450 años después con cierta arrogancia. No es para menos, sostiene una pieza de tecnología punta de su tiempo: un reloj. (Pica sobre la foto).

Detectan una especie de peces destructores en las costas del Caribe de Guatemala

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Guatemala, 13 sep (EFE).- Un grupo de biólogos marinos detectó la presencia de una especie de peces destructores en las costas del Caribe guatemalteco, cuya masiva reproducción podría poner en peligro al ser humano. (Pica sobre la imagen).

El gran cometa Donati como lo trazó William Dyce

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El artista escocés pintó el cuadro sólo meses después del descubrimiento de este cuerpo celeste por un astrónomo italiano. (Pica sobre la imagen)

La historia de Urania, musa de la astronomía

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La creación de esta divinidad menor hija de Zeus demuestra la importancia de esta ciencia desde la antigüedad -Año internacional de la Astronomía-. Los griegos de la antigüedad plasmaron los grandes misterios de la creación en una gran variedad de mitos. La Teogonía escrita por el poeta beocio Hesíodo en el siglo VII a. C. contiene los primeros relatos estructurados sobre el origen del universo, los dioses y el ser humano, partiendo de mitos y poemas procedentes de una tradición oral. Las musas eran divinidades menores hijas de Zeus y la titánide Mnemósine (la Memoria). Según Hesíodo eran nueve: "Ella dio a luz a nueve jóvenes de iguales pensamientos, aficionadas al canto y de corazón alegre, cerca de la más alta cumbre del nevado Olimpo". Se movían entre el Olimpo, al que eran llamadas a menudo por Zeus para alegrar sus fiestas, y el monte Helicón, donde formaban bellos coros y recorrían sus ríos y valles. (Pica sobre la imagen)

La NASA difunde unas fotos tomadas por las nuevas cámaras del telescopio Hubble

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Washington, 9 sep (EFE).- La NASA difundió hoy espectaculares fotografías de galaxias, estrellas y nebulosas captadas por las nuevas cámaras del telescopio espacial Hubble. (Picad sobre la imagen para saber más)

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