¿QUÉ BENEFICIOS SE OBTIENEN AL MATRICULARSE EN UN TALLER LITERARIO?

Preguntas como esta, o tales como:
- ¿Es bueno matricularse en un taller literario?
- ¿Qué me aporta el matricularme en un taller literario?
- ¿Seguro que se puede aprender a escribir en un taller literario?

Preguntas similares y muchas más las he estado escuchando los últimos seis años, los que tiene de vida el taller.
A quienes me las hacían, bien por correo electrónico, bien por teléfono, traté de sacarles de dudas lo mejor que supe o pude.
He de decir que, como tallerista que fui durante más de ocho años en uno de los más antiguos aparecidos en la ciudad de Madrid, más dos cursos en una escuela de prestigio diré que:
1.- Los genios literarios, salvo muy raras excepciones no nacen, se hacen a base de esfuerzo y trabajo constante (al igual que cualquier trabajador en la disciplina que sea: para ser realmente bueno es preciso constancia y trabajo).
2.- En todas las universidades anglosajonas, los talleres literarios son una asignatura más en las facultades de letras.
3.- Cualquiera que sepa redactar medianamente bien, y que tenga inquietudes literarias, puede ser un magnífico alumno.
4.- A un taller literario hay que llegar con humildad y con el pensamiento de que se va a aprender, no creyéndose de entrada un Cervantes o mejor que el insigne alcalaíno porque será un pésimo alumno que no se dejará corregir, se aburrirá y entorpecerá las clases.
5.- Quizá este punto debí ponerlo en el 1º o 2º lugar. Escribir es: CORREGIR, CORREGIR, CORREGIR y CORREGIR, de tal modo que el texto quede pulido, tanto como una pista de patinaje por la que, el lector, deslice la vista y no se encuentre obstáculo alguno que le haga desechar la obra que tiene entre manos bien por aburrimiento, falta de comprensión, exceso de rimas...
6.- Y por último, para no aburrir como pongo más arriba, quien desee escribir, llegar a tener un estilo propio, debe leer mucho y bien, es decir: beber de los autores clásicos y contemporáneos pero no sólo ir a conocer el argumento, sino ver las figuras retóricas empleadas, el tono, el estilo, las formas de lenguaje... Es necesario hacer un estudio en profundidad e, incluso, intentar parecérsele (con los ejercicios de intertextualidad) y, cuando menos se lo espere, habrá llegado, si no a la cumbre, sí a empezar la escalada de esa montaña que, aunque parezca que no, se conseguirá con tesón.

Un saludo, Juana Castillo


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martes, 29 de abril de 2008

Casualmente, relato intertextual que juega con un color como en el "Cuento azul" de Yourcenar.

Puente Rialto, Venecia
Agosto 1999
Rojo atardecer

Era un rojo atardecer veneciano. El sol, bola de fuego, caía lentamente por el horizonte para esconderse en lo más profundo del mar.
El pintor, en pie, observaba con detalle los cambios de tonalidad del cielo y del agua que, mecida por una suave brisa, a veces parecía oro líquido y, otras, la sangre derramada por los miles de soldados muertos en las incontables batallas que se fraguaron en aquel lugar. Por fin el sol cayó, y un chisporroteo de fuegos de colores saltó del agua hasta casi tocar el cielo. Un escalofrío de solitario placer recorrió el cuerpo del joven. Ni Onán con sus manos lo logró mayor.
Corrió al estudio a través de estrechas callejuelas, de cruzar varios puentes sobre el Gran Canal. Aquella explosión de luces, contraluces, colores y formas desdibujadas debían pasar a la tela. Sin pérdida de tiempo, una vez llegado a su destino, preparó los lienzos alineándolos en la gran pared del taller. A continuación mezcló los óleos y dio comienzo a su obra. De manera febril iba de una a otra tela, plasmando en ellas no sólo sus sensaciones visuales recientes, sino dando forma y color a sus propios sentimientos, al alma entera, si es que aquello era posible. Trabajó día y noche. No descansó hasta verla terminada.
A pesar de su espíritu crítico y destructivo le pareció genial. Tenía algo que no sabía definir pero que, al contemplarlo, le embotaba los sentidos, le llenaba de autocomplacencia y le hacía audaz. Aunque eufórico, se sintió muy cansado. ¿Durante cuánto tiempo pintó? Ni él mismo podía precisarlo. El sueño le rindió finalmente.
Una vez despierto y relajado, tras dos días de descanso, se percató que habían transcurrido más de dos largas semanas desde que, aquel rojo atardecer, le trastornara. Observó nuevamente y con detalle su obra. Llegó a la conclusión que aquellos cuadros debían ser expuestos, salir a la luz, era lo mejor que había hecho en años. Conocía a la persona idónea y que podría ayudarle, si es que no continuaba enfadada con él. Pensó en telefonear, mas decidió arreglarse y presentarse en la galería de arte.
El camino se le hizo corto. Algo le daba aquel extraño empuje tan inusual en él. Se propuso tomar las riendas en esta nueva situación. Si antes había sido ella la fuerte, quien tomaba las decisiones, su mayor crítica y destructora, ahora todo eso iba a terminar. En el fondo el pintor sabía que a ella le habría gustado ser dominada por él, sentirse, en algún momento de la relación, el sexo mal llamado débil.
Atravesó la galería de arte con paso firme. Entró en el despacho, cogiéndola por sorpresa. Sin darle tiempo a hablar le espetó:
- He venido para que me acompañes.
- Decidimos dejarlo. ¿No lo recuerdas? -Respondió ella con voz fría y cortante.
- No estoy aquí para continuar nada. Cierra la galería y ven conmigo.
Su tono autoritario la desarmó. El acero de sus ojos se transformó en curiosidad. Le acompañó sin rechistar, como un autómata. Una vez en el taller, admiró la obra del joven. Al contemplarla los recuerdos volvieron a su mente, pero los desechó de inmediato. Estaba allí como crítica. Jamás como mujer. El pintor aguardaba, expectante, su opinión. Después de un minucioso estudio de todos y cada uno de los lienzos, la galerista dijo con una admiración que le era imposible disimular:
- Has querido, como Caco, disfrutar tú sólo de la luz, de las formas, de los contrastes, guardando en el taller tu particular rapiña -después de un tenso silencio le anunció-: antes de un mes todo esto quedará expuesto, conseguirás hacerte famoso.
A la semana siguiente ya estaban preparadas las invitaciones, enviados a los periódicos los anuncios de la exposición que tendría lugar en breve. Los cuadros fueron sacados del taller. Una vez en la galería los colocaron e iluminaron con gran destreza, aportando nuevo colorido a la antigua sala, rejuveneciéndola.
Llegó el gran día. El joven pintor obtuvo un éxito sin precedentes. Los críticos alabaron su genialidad, su buen hacer con los pinceles y el gran dominio en las mezclas e invención de tonos y colores. Todos ellos llegaron también a una misma conclusión:
- Era una muestra magnífica, estremecedora e inquietante.
Después de contemplar aquellas telas, los invitados, visitantes y curiosos habían sentido internamente cómo afloraban deseos y secretos ocultos. Algunos llegaron a admitir que les invadió la concupiscencia, a otros la gula, a otros la envidia por no poder realizar una obra parecida, a otros la audacia... Pero aquellos fuegos se apagaron poco después de contemplar la muestra y verse inmersos en sus vidas cotidianas.
De nuevo, un rojo atardecer caía sobre Venecia, dando lugar a una explosión de gozo y sensualidad dentro de una vieja galería de arte, ya cerrada al público. En ella tan sólo estaban los cuadros, pero también el autor y la galerista que recomenzaban algo dejado tiempo atrás, pero nunca olvidado del todo. Tras el fuego siempre quedan rescoldos listos para producir un incendio nuevo, a veces incluso más intenso.

Juana Castillo Escobar.


Nota.- Este relato forma parte del cuaderno, casi inédito: "Relatos para las cuatro estaciones", y dentro del grupo: "Verano". Está registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual de Madrid, fecha 16 de Agosto de 2005-Nº M-006286/2005 y nº de asiento registral 16/2008/2297, de fecha 13 de Marzo de 2008.

domingo, 27 de abril de 2008

Ejercicio de Intertextualidad inspirado en el cuento de Yourcenar: “Cuento azul” y propuesta de trabajo Tema II: esbozar el retrato de un personaje.

Mujer leyendo
UMBERTO BOCCIONI. FUTURISMO. (1882-1916)
PRESENCIA


Habían pasado más de tres semanas, y Cecilia continuaba despertando de madrugada. Aunque no se veía inquieta en su desvelo, algo le hacía caminar por la casa, como si no hubiese despertado. Era aquel sueño constante, recurrente. Se lo había transmitido a su marido un par de veces.
Acostumbraba a tener sueños premonitorios, tanto que en la familia y amigos los acataron siempre como avisos, de una u otra manera todos eran certeros. Este sueño no les importó mucho, ya que cuando el marido se lo contó, nadie se sintió involucrado en él, por lo cual, y sin perderle el respeto a sus premoniciones, a éste, no le dieron ninguna importancia.
Esa madrugada, en el sofá del dormitorio, Ricardo se le acercó con cierta inquietud, y la acompañó con otro cigarrillo, su actitud calmada, le produjo la necesidad de contárselo nuevamente.

¡La mujer…, la misma mujer siempre! La puedo describir como si ella estuviese aquí, en este sillón, así muy cerca. No tiene más de cincuenta años, su pelo castaño oscuro le llega hasta el cuello, usa lentes de amplios vidrios y suele tener un colgante con una piedra negra que le llega hasta su escote, sus ojos de color café le dan un reflejo de profunda serenidad, también su amplia frente acusa sus pensamientos, como si nunca los detuviera; y siempre…, siempre, la veo en una biblioteca muy equipada a sus espaldas.
No la conozco, pero en mis sueños, somos tan amigas…, como si nos hubiéramos conocido desde la infancia. Aunque no me lo ha contado sé que está casada y es ama de casa y, claro, es una escritora, basta verla, sus manos siempre llevan libros… Pareciese que desde sus dedos salen frases escritas, textos corregidos. Esa es la parte del sueño, que me toca con profundidad, necesito que alguien escriba, lo que tú y yo sabemos. Esa presencia, ya desde hace un par de meses.
El bosque se bañó de color naranja, la noche se encendió con aquel reflejo inmenso que abarcaba todo cuanto podía ver, y esas figuras como grandes luciérnagas me rodearon. Perpleja en mis emociones, las observé por largo rato, ellas, casi inmóviles se comunicaban conmigo a través de esa corriente naranja, sin palabra alguna, sin miradas; eran simplemente formas… Seres emanando todo el amor que jamás he sentido. Entendí todo lo que me transmitieron, era todo tan sencillo, tan fluido, que bastaba, con su presencia, para comprender la vida misma. Te puedo decir que el paraíso tiene los colores de los atardeceres, algo de amarillo, un poco de rojo, y todo anaranjado; la paz, pues, es de color naranja.
Así como llegaron, así desaparecieron, con la calma de un niño amantado.
La noche fue oscura, a penas unas pocas estrellas y la luna durmiendo detrás de una espesa nube. Los árboles, como vetustas construcciones se anclaron en sombras, al igual que la tierra, los pastos… No era necesario prender mi linterna para llegar a la cabaña, pues todo lo veía, o mejor dicho, lo sentía claramente.
Los olores fueron más penetrantes que nunca, reconocí al eucalipto, al nogal, al álamo, por su fragancia opulenta; de la tierra salía un olor a leña, y de los pastos una humedad refrescante… Entendí su idioma y su sentir, así como en una sola especie.
Me dirigí a la cabaña sin mirar mis pasos. Los olores, sus idiomas me guiaban en una sola conexión. La noche oscura, y yo tan clara en ella, irradiando aún ese color naranja que me hacía verlo todo.
Mi sueño, entonces, es encontrar a aquella mujer, aquella escritora que podrá ayudarme. Escribirá ésta experiencia para la humanidad. No la busco; la espero, porque sé que llegará, está en mis sueños, está dentro de mí.


Adriana Salcedo Jaramillo.

sábado, 26 de abril de 2008

Ejercicio de Intertextualidad inspirado en el cuento de Yourcenar: “Cuento azul”

El Retiro
Las Palmas de Gran Canaria
Verde esperanza

Una mañana la esperanza se puso un hermoso vestido verde claro y se fue a pasear a un parque cercano. Tomó asiento en un banco bajo un hermoso árbol de hoja perenne. Miró el verde brillante de sus hojas y le preguntó:
-Tú eres un Ficus benjamina, ¿verdad?
El árbol no tuvo necesidad de mover ni una rama, ya que la esperanza podía escuchar su respuesta, que en este caso era afirmativa.
-¿Sabes?- Continuó-, eres uno de los árboles que más me gusta, tu crecimiento es muy rápido y, en poco tiempo, puedes hacer de un descampado, un lugar con agradable sombra.
-…
-No, no me des las gracias, deberían de plantarte mucho más. Me imagino que a tu sombra se sentarán diferentes personas y habrás escuchado miles de historias.
-…
- Ya, eso es lo que pensaba, tú no tienes tiempo de aburrirte. Desde este lugar el verde da sensación de paz y tranquilidad, no me extraña que elijan tu sombra.
-…
-¿Vienen muchos enamorados?
-…
-Claro, si te entiendo, ellos prefieren el atardecer, pero por la mañana también vendrán algunos, supongo.
-…
_ ¿Personas mayores? Si, es natural, con la edad necesitan dar paseos y coger sol. Pero, dime, ¿vienen parejas de mediana edad enamoradas?
-…
-¿Pocas? ¡Qué lastima! Yo creo que el amor debe de continuar hasta el final.
-…
-Tienes razón, muchos han perdido a sus parejas, la soledad es muy triste, pero supongo que aquí se encontrarán con otros amigos.
-…
-¿Unos si y otros no? ¿Los hay solitarios?
-…
-¿Cómo es esa señora?
-…
-¿Es la que suele ir vestida de verde como yo? ¿La que sus canas brillan al sol?
-…
-Sí, ya sé quién es. Es cierto siempre va sola y muy triste. Pasea, se sienta un poco, y no habla con nadie, su pelo es cano, pero su cara es jovial, le falta compañía.
-…
-¿Tú no has visto al señor que pasea un perrito por la parte de enfrente?
-…
-Sí, ese mismo, el del semblante siempre alegre… Pues tendré que ayudarles… Vienen a la misma hora, pero nunca se ven.
-…
-Dentro de un rato, cuando venga ella a sentarse, yo lo iré a buscar a él, y haré que se le escape su perrito y lo traeré hasta aquí, bajo tu sombra. A ella sé que le gustan los perros, verás cómo le sujeta la correa, hasta que él llegue a recogerle. Hoy se conocerán, te aseguro que se enamorarán bajo tu sombra.
-…
-Claro que sí ¿No ves que están los dos muy solos?
-…
-Mira, ahí viene ella. ¡Qué hermoso vestido verde esmeralda trae! Me marcho, le dejo el banco libre y voy a buscarle a él, desde hoy ya no estarán más solos
La Esperanza se levanta y cruza el parque alegremente, mezclándose con el verde de los árboles, va en busca del señor de la eterna sonrisa que desde hoy enseñará a reír a la señora del bonito vestido verde esmeralda.

Pepi Núñez - 27/02/08


viernes, 25 de abril de 2008

Ejercicio de Intertextualidad inspirado en el cuento de Yourcenar: “Cuento azul”

Mañana de otoño
Johann Friedrich
Cuento en otoño

El bosque se viste con los colores rojizos del otoño dando paso a otro ciclo más. Un sol tibio se cuela entre las ramas. Su calor ya no es agresivo como en verano, cuando los humanos se resguardan de su fuego bajo las verdes hojas. Ahora, al contrario, las escasas personas que pasean por el hayedo buscan su cálida caricia.
Sentadas en un tocón centenario, cerca de la vereda que lleva al riachuelo, tres figuras femeninas descansan. Desde hace un lustro, como en un ritual, ninguna de las tres falta a la cita.
Los ojos de dos de ellas son verdes, igual que esas primeras hojas de la primavera, y sus cabellos dorados reflejan aún más los rayos del sol. La otra mujer es pelirroja, de mirada color de mar. En sus rostros se pueden ver las huellas de la vida. Ya no son jóvenes, pero necesitan de esos encuentros anuales para recargar la energía que poco a poco se les escapa.
Las hayas, con sus ramas cuajadas de rojo, forman una tupida capa a su alrededor y las cubren, protectoras, como si de una pasmina carmesí se tratara.
Ellas charlan, se cuentan los sucesos acaecidos todo el tiempo que estuvieron lejos porque, a pesar de la distancia, sus corazones siempre están unidos. En sus cabezas unas hebras como rayos de luna salpican los cabellos. Ese año ha sido duro para las tres por distintos motivos.
En un momento de la conversación, el agua de sus ojos brota al unísono formando un reguero que llega hasta el río cristalino, en él, unos peces de lomo colorado, se estremecen al notar la sal que procede de las lágrimas y escapan ribera abajo.
Las amigas, ajenas a la pequeña convulsión provocada por su llanto, siguen con las confidencias. El sonido de sus palabras cincela los troncos y envuelve las ramas como una melodía.
El tiempo pasa como un suspiro y ese encuentro anual llega a su fin. Así lo anuncia el atardecer púrpura que se extiende con lentitud por el hayedo.
Al ponerse en pie vuelven a notar del peso de su cuerpo. Ese peso que mientras están juntas se desvanece. Caminando despacio, se pierden por el sendero que las devuelve a su realidad cotidiana, donde la carga de su apariencia terrena se hace a veces insoportable.


Isabel Fraile.



jueves, 24 de abril de 2008

Ejercicio de Intertextualidad inspirado en el cuento de Yourcenar: “Cuento azul”

Maximino Peña
-Nacido el 29 de Mayo de 1863 en Salduero (Soria)-

Un sueño Dorado



Me despierta un salto en el vacío. Entre la realidad, y la semipenumbra del sueño, ponen mi conciencia en la cuerda floja. La cordura y la razón se ponen de uñas conmigo. Me exigen, me ruegan, que no cometa despropósitos dejándome llevar por la curiosidad, que no entre, que soy adulta, que no es un sitio seguro hacia donde me dirijo.
Ellas, gesticulan y gritan, me advierten que es un lugar prohibido y se niegan a asumir el riesgo. Yo, cierro los ojos con fuerza y me resisto a despertar. Me mantengo en mi sitio y, por unos momentos, detengo el tiempo para sumergirme en aquel sueño dorado que se me dice está lleno de peligros. Ellas, la cordura y la razón, taciturnas y a su pesar se alejan hacia el silencio.
El sueño va tomando cuerpo y del vacío más absoluto, emerge ante mí una puerta. Es enorme, gigantesca más bien. Es una puerta forjada con un material dorado. Contemplo con asombro el oro con el que están trenzadas las guirnaldas que la adornan. Sobre ella, enmarcándola, unas palabras, tienen ese color que toman las espigas al sol. La verdad es que lucen espléndidas. Las leo despacio, recreándome:

“Jardín de los asombros... Financiamos sueños... Albas de dorados horizontes, pintados con sonidos y palabras”.

No lo dudo un instante, mis brazos se extienden y empujan la verja. Haces de sol me ciegan pero, tozuda, no cejo en mi empeño... Avanzo casi a tientas, hasta que mis ojos se acostumbran a la intensidad de aquella luz. La estancia es estrecha y de una gran altura, a ambos lados, anaqueles hasta donde alcanza la vista. La impresión es análoga a la de entrar en una extraordinaria biblioteca, pero mis ojos ávidos no vislumbran libro alguno...
Sin previo aviso, a mi alma le inunda una alegría extraña y comienzo a reír a carcajadas. El lugar es vistoso, vivificador de ilusiones y esperanzas.
¡Oh!, sí, al fin veo el contenido de los anaqueles: frascos repletos de cantarinas y doradas letras... Miles de frascos y millones de letras con los que reconstruir los sueños. Aquellos que ya quedaron viejos o simplemente murieron, aquellos que nos acompañaron en nuestros primeros amaneceres o tal vez en nuestra lejana adolescencia. Veloz, corro hacia la puerta. Reúno todas mis fuerzas y empujo hasta que oigo el clic que la cierra. Desde dentro, le grito a la razón y a la cordura:
-¡Iros, iros, he entrado y no volveré a miraros, lo que he dejado fuera corre de vuestra cuenta...!
Escucho cómo se alejan sus pasos en silencio. De la nada aparece en mis manos un surtido de pinceles...


Gloria Grau Baeza.

miércoles, 23 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de Marguerite Yourcenar "Cuento azul".

Mujer rota
Frida KHALO

Comentario: Cuento azul, de Marguerite Yourcenar.

Como el mismo título indica, se trata de un cuento narrado en tercera persona por un narrador omnisciente. El título también nos revela la importancia del color azul que, según nos adentramos en la lectura, vemos que es el protagonista indiscutible de la historia.
Existe una serie de diferencias entre cuento y relato, aunque algunos escritores no las den por válidas y argumenten que cuento y relato es todo uno. Anotaré unas cuantas:

- Cuento es lo que se cuenta, por lo general, una historia inventada. En el cuento se dan una serie de reglas:
* La historia suele comenzar con una frase hecha del tipo: “Érase una vez…” “En un país tan lejano…”, transcurre en un lugar remoto del que se olvidó o se quiso olvidar incluso el nombre.
* Lo mágico sucede de una forma tan natural que no se ve extraño.
* Los personajes suelen ser anónimos, estereotipos: el rey, la reina, la princesa, el príncipe, la bruja/madrastra/ogro/lobo feroz, el hada buena…

- En el relato se trata de contar una historia irreal pero se hace todo lo posible por intentar que el lector crea que todo lo que en él se narra es cierto (también puede tratarse, por el contrario, de un hecho real, pero con visos tales de irrealidad que parecen ficticios). Sus reglas:
* Los personajes no son anónimos, están, por lo general, bien descritos.
* Se trata de poner a estos personajes en un tiempo y un espacio lo más parecido o igual al tiempo real.
* Se les dota de una voz que le es propia, alejada totalmente de la del narrador.

En el caso de “Cuento azul” se dan todas las premisas del cuento a las que hay que añadir el simbolismo tan fuerte que nos viene dado por el color.
Al empezar la historia la autora belga habla de Europa, de inmediato nos lleva de la mano, ayudándose del color azul, a un puerto de un país “mágico” del que no se facilita el nombre. Pero que los lectores enseguida identificamos como un lugar ubicado en oriente por la descripción de las mujeres que habitan el palacio al que llegan los mercaderes, pero también por el pequeño detalle (que pasa desapercibido) impreso en la frase: “…mas no logró apoderarse de los zafiros que bogaban, cual flotillas de nautilos, por aquellas aguas más densas que las de los mares.” (Los nautilos son unos moluscos cefalópodos propios del Océano Índico).

Los personajes, como en todo cuento que se precie, son anónimos además de muchos y variados. En este caso nos encontramos con:

- Los mercaderes. A medida que avanzamos en la lectura la autora nos va dando pistas de la procedencia de cada uno de ellos: el holandés, el italiano, el griego, el francés de la Turena, el castellano, el irlandés, el suizo de Basilea. Y el piloto que dirige su nave.

- Un negrazo nubio. Negrazo por lo enorme que debe de ser ya que, como se lee en el texto, las mujeres no le hacen caso porque no es lo suficientemente negro. Los nubios son originarios del sur de Egipto. Sus rasgos fisonómicos que los diferencian de los egipcios es que su tono de piel es más oscuro, los labios son más finos y los ojos son azulados. De nuevo el “azul” en el esclavo.

- Las mujeres: damas, esclavas, princesas… Una china; una mujer vestida de negro que habla todas las lenguas, ¿tal vez una esclava traída y llevada de un harén a otro?; una de gris, puede simbolizar la vejez o la muerte, está sola en una habitación llena de telas de araña; una de rojo, con una herida abierta, acaso se trate de una mujer impura a causa de la menstruación ya que la autora dice que “mana sangre”; una joven esclava sordomuda, casi etérea, sin sombra; una sirena; y, para finalizar, una mendiga ciega con un ojo azul.

Otros:
- Los aguadores.
- Una sirena.
- Los pescadores de sirenas.
- Príncipe veneciano del Negroponto.
- Banquero armenio.
- Los ángeles.
- Un mercero en Irlanda.
- Un corsario –personificación en lugar de decir “barco pirata”.

Hay dos estadios en el relato:
1º.- La parte de historia que transcurre en ese mundo azul e irreal, donde todo es posible: que las lágrimas de la joven esclava se conviertan en aguamarinas. Es una primera parte cruel, brutal, pero al venir envuelta en ese halo de belleza que nos proporciona el color azul, el juego de tonos, las gemas, pasa casi desapercibida esa brutalidad. Es igual a otros cuentos que llamamos infantiles, también en ellos la crueldad y la brutalidad aparecen en todo momento (Ej. “Bambi”, muerte de la madre. “Blanca Nieves”, envidia de la madrastra que desea la muerte de la protagonista…). En este caso nos encontramos con que:
- el holandés, a causa del frío, pierde los cinco dedos del pie izquierdo. Poco después un enjambre de abejas le pica en la garganta y en las manos;
- al italiano una tortuga, a la que tomó por un cabujón de lapislázuli, le amputa los dedos de la mano derecha y, un poco más tarde, un perro sarnoso lame el muñón azul del italiano;
- el mercader castellano recibió por dos veces la picadura de un escorpión y sus piernas se hincharon hasta las rodillas y cobraron un color de berenjena madura, pero no parecía sentir dolor alguno e incluso caminaba con el paso más seguro y más solemne que los otros, como si estuviera sostenido por dos gruesos pilares de basalto azul. Un poco más tarde se amputa ambas piernas; luego muere desangrado. En esa primera parte se nos habla del orgullo del castellano, cuando, antes de morir “lega” sus zafiros al mercader suizo que era su enemigo, luego el castellano es, además de orgulloso y, digamos valiente, es rencoroso y malévolo pues pareciera que desea a su enemigo un final como el suyo;
- el mercader de Turena es un cobarde, canta para darse valor. También es un avaro, trueca los zafiros por 10.000 monedas que, más tarde, no se sirven de nada;
- el mercader irlandés es el único que parece sentir piedad por la joven guía: llora al ver las heridas de la joven al caminar descalza por entre cascos de porcelana y vidrios rotos...
- el mercader griego se apodera de la joven para venderla como esclava y el holandés trata de violarla cuando la llevan prisionera en su barco.
La autora no describe a los personajes, pero mediante símbolos deja traslucir cómo son todos ellos. De los mercaderes y la joven que les guía dice: “Las sombras de los mercaderes iban pegadas a sus talones, cual siete víboras pequeñas y negras, en tanto que la muchacha estaba desprovista de toda sombra, lo que les dio que pensar si no sería un fantasma”. Al decir que las sombras de los mercaderes eran como siete víboras pequeñas, Yourcenar nos transmite la idea de cómo son estos personajes: arrastrados, viles, en la tradición judeo-cristiana, la víbora es un animal que personifica al diablo, la maldad… En cuanto a la joven dice que “estaba desprovista de toda sombra”, o bien se trata, como piensan los mercaderes, de un fantasma, o de un espíritu puro, transparente, alejado de todo mal, tanto es así que cuando es hecha cautiva desaparece del barco dejando en su lugar “un montoncito de hierbas aromáticas que exhalaban un humillo azul”.

2º.- El final de la historia: cuando el mercader irlandés regresa a su país. Ya nada es azul. En Irlanda llueve, la sensación es de frío, de muerte, de soledad, de abandono. Es la vuelta al mundo real.
La crudeza del principio del relato casi ni se nota influidos por ese mundo mágico, de tonos azules y piedras preciosas, un mundo de cuento; pero, al llegar a la Europa del mercader irlandés, es como caer en el pozo de la más fea de las realidades, donde la lluvia no respeta ni las imágenes de los reyes ni de la Magdalena desnuda.
Existe un pequeño punto de esperanza: el irlandés no muera, se cobija junto a una mendiga ciega en busca de ese calor, junto a una mendiga cuyo ojo derecho es milagrosamente azul.
Son dos espacios bien definidos en los que se deja notar el transcurrir del tiempo en días, meses, años, semanas… Según tarda cada mercader en regresar a su lugar de origen.

En cuanto a la forma de expresión, es directa, el texto se lee con facilidad, es más, te atrapa en las primeras líneas. El cuento está cuajado de figuras retóricas bellísimas que, puede ser, en el original escrito en francés, se tratase de metáforas, pero al traducirlo, se convirtieron en comparaciones tan hermosas como:
- “El sol […] con el balanceo del barco, parecía estar saltando como una pelota que rebotara por encima de una red de mallas”.
- “La sombra que cada uno de los mercaderes arrastraba […] su tonalidad, de un azul muy pálido recordaba a las de las ojeras que se extienden por debajo de los párpados de una enferma”.
- “El cielo era azul, semejante a la cola de escamas de una sirena […] el mercader griego encontraba en las montañas desnudas […] un parecido con las grupas azules y rasas de los centauros”.
- “…a las puertas de acero, relucientes como la hoja de un sable”.
- “Las sombras de los mercaderes iban pegadas a sus talones, cual siete víboras pequeñas y negras, en tanto que la muchacha estaba desprovista de toda sombra…”

Metáforas:

- “…sus ojos claros miraban el mundo a través de dos lágrimas y su boca no era sino una herida azul”.
- “…se limitó a asentir gravemente con la cabeza cuando ellos inquirieron cómo ir hasta el tesoro mostrándole en el espejo sus ojos color de gema…”.

Oxímoron:

- “…los rayos del sol […] producían un chirrido de hierro candente sumergido en agua fría”.

Hipérbole:

- “…y ellos (los mercaderes) se desollaron en vano las manos a fuerza de llamar a las pertas de acero”.
- “…el cielo, de un parduzco sucio, parecía tan cenagoso que ni los ángeles se hubieran atrevido a salir de la casa de Dios…”
Personificación:

- Un atardecer, al cabo de veintisiete días de navegación, el barco fue atacado por un corsario.”
Juana Castillo Escobar.

miércoles, 16 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de Marguerite Yourcenar "Cuento azul".

1944 -Salvador Dalí
Sueño causado por el vuelo de una abeja alrededor de una granada un segundo antes de despertar- Museo Thyssen - Madrid

1.- ¿Cómo es el narrador? En tercera persona, omnisciente.

2.- ¿Existe diálogo? NO.

3.- Título y Tema: ¿se correlacionan? SI.

4.- ¿Cuento o relato? Para mí es un cuento, pero podría ser un relato fantástico.

5.- ¿Se percibe el paso del tiempo? SI.

6.- ¿Hay catálisis? (Catálisis: descripción, bien sea de paisaje, personajes, lugares…) SI.

7.- ¿Qué opinas de este relato? A mí, particularmente, me resulta muy original, pienso que no se me ocurriría escribir un cuento con tantos detalles en azul. Pero me encanta el resultado. Es curioso, la primera vez que lo leí no me llenó mucho, pero después de leerlo un par de veces me encanta. Esta mujer tiene una imaginación prodigiosa, me gusta cómo cuenta cuando pesca los zafiros con las trenzas en el lago, me gusta cuando dice que llora y sus lágrimas se convierten en aguamarinas. Y me encanta el final, cuando descubre el color azul en su ojo ciego. La verdad es que he disfrutado con esta lectura.


Pepi Núñez.

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de Marguerite Yourcenar "Cuento azul".

Honoré de Balzac
por Auguste Rodin - 1897


1-¿Cómo es el narrador? Tercera persona.
2-¿Existe diálogo? No
3- Título y tema: ¿se correlacionan? De todas maneras.
4-¿Cuento o relato? Cuento.
5-¿Se percibe el paso del tiempo? Seguro
6-¿Hay catálisis? Excelente descripción.
7-¿Qué opinas del este relato? Mi opinión casi no pasa por las palabras, es un sin fin de sensaciones. Está hecho para sentirlo..., casi no pensé, no me detuve a analizar. Me sumergí en el alma de cada uno de los personajes.
La magnífica descripción de todo cuanto pasa, desde las pequeñas cosas físicas, hasta llegar al interior de todos: personas, paisajes, valores.
Es crudo, pero jamás morboso. Es triste, pero con la enseñanza de lo grandioso y pequeño del alma humana.
Si bien ocupa el color azul, en toda su narración, no cansa. Me sentí bañada del azul más profundo, hasta el más tenue.
¡Simplemente es bello!


Adriana Salcedo.

lunes, 14 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de YOURCENAR "Cuento azul".

Mal de amores
Julio Romero de Torres

TRABAJO PROPUESTO

1.- ¿Cómo es el narrador? Onmisciente, en tercera persona.

2.- ¿Existe diálogo? No

3.- Título y Tema: ¿se correlacionan? Sí, todo en el cuento es una alusión al color AZUL en todas sus variantes.

4.- ¿Cuento o relato? Cuento.

5.- ¿Se percibe el paso del tiempo? Sí.

6.- ¿Hay catálisis? (Catálisis: descripción, bien sea de paisaje, personajes, lugares…). Sí, abundante

7.- ¿Qué opinas de este relato?

Me ha llamado la atención la descripción de toda la paleta de colores, no sólo el azul, sin duda protagonista del mismo.Y entre las variadas comparaciones una en especial, la que se refiere a la sombra de los mercaderes, negra, como pequeñas vivoras arrastrándose tras ellos..., creo que refleja de alguna manera la codicia de que hacen gala. En cambio la esclava carecía de toda sombra, de toda maldad. Me ha gustado.


Isabel Fraile.

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de YOURCENAR "Cuento azul".

Tour Eiffel - París
Diseñada y construida por el ingeniero Gustave Eiffel en 1889
con motivo de la exposición universal del mismo año


TRABAJO PROPUESTO

1.-¿ Cómo es el narrador? En tercera persona.

2.- ¿ Existe diálogo? No

3.-Título y Tema, ¿ se correlacionan? Absolutamente; se podría decir en términos pictóricos, que contemplamos un cuadro en gamas de azul, con toques anaranjados, grana, rojo y negro, que aportan el contrapunto a esta bella obra. Quizás, con la intención de resaltar la frialdad de ese azul. En su conjunto, nos ofrece una visión triste y gris sobre la ambición del hombre y las consecuencias de ésta.

4.- ¿ Cuento o relato? Cuento fantástico, magníficamente relatado.

5.-¿ Se percibe el paso del tiempo? Desde luego. Horas, semanas, años... (Lo que no sé es cómo logran sobrevivir con tanta desgracia encima)

6.- ¿ Hay catálisis? Sí, todo el cuento es pura descripción, desde los colores, paisajes, personajes, acciones, y siempre apoyada por preciosas y mágicas metáforas.

7.-¿ Qué opinas de este relato?

Me parece un cuento triste y fantástico. Está impregnado de magia y poesía para transportarnos a las miserias del hombre. Preciosas sus metáforas. Muy bien llevado el "toque" azul a lo largo del cuento, y con una ligera ironía sobre la esperanza a la que asirse en la vida.

Gloria Grau.

domingo, 13 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: comentario de texto al relato de Marguerite Yourcenar "Cuento azul".

Les demoiselles de Avignon
Pablo Ruiz PICASSO

TRABAJO PROPUESTO

1.- ¿Cómo es el narrador? Está narrado en tercera persona.

2.- ¿Existe diálogo? No

3.- Título y Tema: ¿se correlacionan? Sí, el título está muy acertado, yo diría que el título es el tema. Todas las imágenes de la historia son azules, y el azul se convierte al final del relato en un fin en sí mismo, el azul es el motivo de la historia.

4.- ¿Cuento o relato? Cuento. La historia está relatada como si sucediese en un lugar mágico, sin ubicar exactamente, en algún lugar de Oriente; en donde todo puede suceder, y los palacios, las joyas, los esclavos y los mercaderes fueran algo posible pero lejano en el tiempo.

5.- ¿Se percibe el paso del tiempo? Sí el tiempo se percibe a través de la historia . Empieza de noche, vuelven de la caverna de día, se van a dormir en el barco, y después hace referencias expresas como "en los días siguientes", "al cabo de una semana" o "tras siete años de viaje".

6.- ¿Hay catálisis? (Catálisis: descripción, bien sea de paisaje, personajes, lugares…). Sí, todo el relato es pura descripción, se explican las situaciones, se describen los lugares y los personajes. Las descripciones están llenas de comparaciones.

7.- ¿Qué opinas de este relato?

Para mi es un texto hiperbólico. Es un relato lleno de comparaciones ("El cielo era azul, semejante a la cola de escamas de una sirena") y exageraciones ("se desollaron en vano las manos a fuerza de llamar a las puertas de acero"). Los personajes los ubica según su procedencia, el holandés, el mercader griego, el negrazo nubio, el banquero armenio...etc. Las metáforas también están muy presentes ("sus ojos claros miraban el mundo a través de dos lágrimas"). Me encanta la manera de narrar de Yourcenar, parece que te sumerjas en otro mundo, en este caso, en este caso en un mundo azul. Azul generoso y pacífico, como la esclava que regala los zafiros y que llora gemas azules. Azul comprensivo, como la mendiga de ojo azul. Azul apaciguador como la lluvia y las lágrimas de la historia. Azul añorado, como añora al final el irlandés el azul de las montañas, del cielo y del mar. Azul frío que corta dedos y gangrena piernas, que provoca sabañones y colorea el cuerpo "azulenco de frío".

Cristina Ghiorghiu

viernes, 11 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: "Cuento azul", Marguerite YOURCENAR.

Cuento azul
Marguerite Yourcenar



Los mercaderes procedentes de Europa estaban sentados en el puente, de cara a la mar azul, en la sombra color índigo de las velas remendadas de retazos grises. El sol cambiaba constantemente de lugar entre los cordajes y, con el balanceo del barco, parecía estar saltando como una pelota que rebotara por encima de una red de mallas muy abiertas. El navío tenía que virar continuamente para evitar los escollos; el piloto, atento a la maniobra, se acariciaba el mentón azulado.
Al crepúsculo, los mercaderes desembarcaron en una orilla embaldosada de mármol blanco; vetas azuladas surcaban la superficie de las grandes losas que antaño fueran revestimiento de templos. La sombra que cada uno de los mercaderes arrastraba tras de sí por la calzada, al caminar en el sentido del ocaso, era más alargada, más estrecha y no tan oscura como en pleno mediodía; su tonalidad, de un azul muy pálido, recordaba a la de las ojeras que se extienden por debajo de los párpados de una enferma. En las blancas cúpulas de las mezquitas espejeaban inscripciones azules, cual tatuajes en un seno delicado; de vez en cuando, una turquesa se desprendía por su propio peso del artesonado y caía con un ruido sordo sobre las alfombras de un azul muelle y descolorido.

Se levantó la luna y emprendió una danza errática, como un espíritu endiablado, entre las tumbas cónicas del cementerio. El cielo era azul, semejante a la cola de escamas de una sirena, y el mercader griego encontraba en las montañas desnudas que bordeaban el horizonte un parecido con las grupas azules y rasas de los centauros.

Todas las estrellas concentraban su fulgor en el interior del palacio de las mujeres. Los mercaderes penetraron en el patio de honor para resguardarse del viento y del mar, pero las mujeres, asustadas, se negaban a recibirlos y ellos se desollaron en vano las manos a fuerza de llamar a las puertas de acero, relucientes como la hoja de un sable.

Tan intenso era el frío, que el mercader holandés perdió los cinco dedos de su pie izquierdo; al mercader italiano le amputó los dedos de la mano derecha una tortuga que él había tomado, en la oscuridad, por un simple cabujón de lapislázuli. Por fin, un negrazo salió del palacio llorando y les explicó que, noche tras noche, las damas rechazaban su amor por no tener la piel suficientemente oscura. El mercader griego supo congraciarse con el negro merced al regalo de un talismán hecho de sangre seca y de tierra de cementerio, así es que el nubio los introdujo en una gran sala color ultramar y recomendó a las mujeres que no hablaran demasiado alto para que no despertaran los camellos en su establo y no se alterasen las serpientes que chupan la leche del claro de luna.

Los mercaderes abrieron sus cofres ante los ojos ávidos de las esclavas, en medio de olorosos humos azules, pero ninguna de las damas respondió a sus preguntas y las princesas no aceptaron sus regalos. En una sala revestida de dorados, una china ataviada con un traje anaranjado los tachó de impostores, pues las sortijas que le ofrecían se volvían invisibles al contacto de su piel amarilla. Ninguno advirtió la presencia de una mujer vestida de negro, sentada en el fondo de un corredor, y como le pisaran sin darse cuenta los pliegues de su falda, ella los maldijo invocando al cielo azul en la lengua de los tártaros, invocando al sol en la lengua turca, e invocando la arena en la lengua del desierto. En una sala tapizada de telas de araña, los mercaderes no obtuvieron respuesta de otra mujer, vestida de gris, que sin cesar se palpaba para estar segura de que existía; en la siguiente sala, color grana, los mercaderes huyeron a la vista de una mujer vestida de rojo que se desangraba por una ancha herida abierta en el pecho, aunque ella parecía no darse cuenta, ya que su vestido no estaba ni siquiera manchado.

Pudieron al cabo refugiarse en el ala donde estaban las cocinas y allí deliberaron acerca del mejor medio para llegar hasta la caverna de los zafiros. Constantemente los molestaba el trajín de los aguadores, y un perro sarnoso fue a lamer el muñón azul del mercader italiano, el que había perdido los dedos. Al fin, vieron aparecer por la escalera de la bodega a una joven esclava que llevaba hielo granizado en un ataifor de cristal turbio; lo depositó sin mirar dónde, sobre una columna de aire, para dejarse las manos libres y poder saludar, levantándolas hasta la frente, donde llevaba tatuada la estrella de los magos. Sus cabellos azul-negros fluían desde las sienes hasta los hombros; sus ojos claros miraban el mundo a través de dos lágrimas; y su boca no era sino una herida azul. Su vestido color lavanda, de fina tela desteñida por hartos lavados, estaba desgarrado en las rodillas, pues la joven tenía por costumbre prosternarse para rezar y lo hacía constantemente.

Poco importaba que no comprendiera la lengua de los mercaderes, pues era sordomuda; así, se limitó a asentir gravemente con la cabeza cuando ellos inquirieron cómo ir hasta el tesoro mostrándole en un espejo sus ojos color de gema y señalando luego la huella de sus pasos en el polvo del corredor. El mercader griego le ofreció sus talismanes: la niña los rechazó como lo hubiera hecho una mujer dichosa, pero con la sonrisa amarga de una mujer desesperada; el mercader holandés le tendió un saco lleno de joyas, pero ella hizo una reverencia desplegando con las manos el pobre vestido todo roto, y no les fue posible adivinar si es que se juzgaba demasiado indigente o demasiado rica para tales esplendores.

Luego, con una brizna de hierba levantó el picaporte de la puerta y se encontraron en un patio redondo como el interior de un pozal, lleno hasta los bordes de la fría luz matinal. La joven se sirvió de su dedo meñique para abrir la segunda puerta que daba a la llanura y, uno tras otro, se encaminaron hacia el interior de la isla por un camino bordeado de matas de aloe. Las sombras de los mercaderes iban pegadas a sus talones, cual siete víboras pequeñas y negras, en tanto que la muchacha estaba desprovista de toda sombra, lo que les dio que pensar si no sería un fantasma.

Las colinas, azules a distancia, se volvían negras, pardas o grises a medida que se aproximaban; sin embargo, el mercader de la Turena no perdía el valor y para darse ánimos cantaba canciones de su tierra francesa. El mercader castellano recibió por dos veces la picadura de un escorpión y sus piernas se hincharon hasta las rodillas y cobraron un color de berenjena madura, pero no parecía sentir dolor alguno e incluso caminaba con el paso más seguro y más solemne que los otros, como si estuviera sostenido por dos gruesos pilares de basalto azul. El mercader irlandés lloraba viendo cómo gotas de sangre pálida perlaban los talones de la muchacha, que andaba descalza sobre cascos de porcelana y de vidrios rotos.

Cuando llegaron al sitio, tuvieron que arrastrarse de rodillas para entrar a la caverna, que no abría al mundo más que una boca angosta y agrietada. La gruta era, sin embargo, más espaciosa de lo que hubiera podido esperarse y, así que sus ojos hubieron hecho buenas migas con las tinieblas, descubrieron por doquier fragmentos de cielo entre las fisuras de la roca. Un lago muy puro ocupaba el centro del subterráneo, y cuando el mercader italiano lanzó una guija para calcular la profundidad, no se la oyó caer, pero se formaron pompas en la superficie, como si una sirena bruscamente desesperada hubiera expelido todo el aire que llenaba sus pulmones. El mercader griego empapó sus manos ávidas en aquella agua y las sacó teñidas hasta las muñecas, como si se tratara de la tina hirviendo de una tintorera; mas no logró apoderarse de los zafiros que bogaban, cual flotillas de nautilos, por aquellas aguas más densas que las de los mares. Entonces, la joven deshizo sus largas trenzas y sumergió los cabellos en el lago: los zafiros se prendieron en ellos como en las mallas sedosas de una oscura red. Llamó primero al mercader holandés, que se metió las piedras preciosas en las calzas; luego, al mercader francés, que se llenó el chapeo de zafiros; el mercader griego atiborró un odre que llevaba al mercader castellano, arrancándose los sudados guantes de cuero, los llenó y se los puso colgados al cuello, de tal suerte que parecía llevar dos manos cortadas. Cuando le llegó el turno al mercader irlandés, ya no quedaban zafiros en el lago; la joven esclava se quitó un colgante de abalorios que llevaba y por señas le ordenó que se lo pusiera sobre el corazón.

Salieron arrastrándose de la caverna y la muchacha pidió al mercader irlandés que la ayudara a rodar una gruesa piedra para cerrar la entrada. Luego, colocó un precinto confeccionado con un poco de arcilla y una hebra de sus cabellos.

El camino se les hizo más largo que a la ida por la mañana. El mercader castellano, que empezaba a sufrir a causa de sus piernas emponzoñadas, se tambaleaba y blasfemaba invocando el nombre de la madre de Dios. El mercader holandés, que estaba hambriento, trató de arrancar las azules brevas maduras, de una higuera, pero un enjambre de abejas ocultas en la espesura almibarada lo picaron profundamente en la garganta y en las manos.

Llegados al pie de las murallas, el grupo dio un rodeo para evitar a los centinelas y se dirigieron sin hacer ruido hacia el puerto de los pescadores de sirenas, que estaba siempre desierto, pues hacía largo tiempo que no se pescaban ya sirenas en aquel país. La barca flotaba blandamente en el agua, amarrada al dedo de un pie de bronce, único resto de una estatua colosal erigida antaño en honor a un dios del que ya nadie recordaba el nombre. En el muelle, la esclava sordomuda hizo intención de despedirse de los hombres, saludándolos con las manos puestas en el corazón; entonces, el mercader griego la tomó por las muñecas y la arrastró hasta el barco, movido por el propósito de venderla al príncipe veneciano del Negroponto, de quien se sabía que le gustaban las mujeres heridas o afectadas de alguna invalidez. La doncella se dejó llevar sin oponer resistencia y sus lágrimas, al caer sobre las maderas del puente, se transformaban en bellas aguamarinas, así es que sus verdugos se las ingeniaron para darle motivos que la hicieran llorar.

La dejaron desnuda y la ataron al palo mayor; su cuerpo era tan blanco que servía de fanal al barco en aquella noche clara navegando entre las islas. Cuando hubieron terminado su partida de palillos, los mercaderes bajaron a la cabina para echarse a dormir. Hacia el alba, el holandés subió al puente aguijoneado por el deseo y se acercó a la prisionera, dispuesto a violentarla. Mas he aquí que la niña había desaparecido: las ligaduras colgaban, vacías, del tronco negro del mástil, como un cinturón demasiado ancho, y en el lugar donde se habían posado sus pies suaves y delgados no quedaba otra cosa que un mantoncito de hierbas aromáticas que exhalaban un humillo azul.

En los días que siguieron reinó una calma chicha, y los rayos del sol, que caían a plomo sobre la lisa superficie color de algas, producían un chirrido de hierro candente sumergido en agua fría. Las piernas gangrenadas del mercader castellano se habían puesto azules como las montañas que se columbraban en el horizonte y purulentos regueros se deslizaban desde las tablas del puente hasta el mar. Cuando el sufrimiento se hizo intolerable, el hombre sacó del cinturón una ancha daga triangular y se cercenó a la altura de los muslos las dos piernas envenenadas. Murió agotado al despuntar la aurora, después de haber legado sus zafiros al mercader suizo, que era su enemigo mortal.

Al cabo de una semana recalaron en Esmirna y el mercader de Turena, que siempre había temido al mar, optó por desembarcar, con intención de continuar su viaje a lomos de una buena mula. Un banquero armenio le cambió los zafiros por diez mil monedas con la efigie del Preste Juan. Eran piezas perfectamente redondas y el francés cargó alegremente con ellas hasta trece mulos; pero, así que llegó a Angers, tras siete años de viaje, se encontró con la sorpresa de que las monedas del monarca-preste no tenían curso en su país.

En Ragusa, el mercader holandés trocó sus zafiros por una jarra de cerveza servida en el mismo muelle, pero tuvo que escupir aquel insulso líquido aventado que no tenía el mismo gusto que la cerveza de las tabernas de Ámsterdam. El mercader italiano desembarcó en Venecia con el propósito de hacerse proclamar Dogo, mas pereció asesinado al día siguiente de sus nupcias con la laguna. En cuanto al mercader griego, se le ocurrió atar los zafiros a un cabo largo y suspenderlos en el costado de la barca, esperando que el contacto con las olas fuera benéfico para su hermoso color azul. Al mojarse, las gemas se volvieron líquidas y apenas si añadieron al tesoro del mar unas pocas gotas de agua transparente. El hombre se consoló pescando peces y asándolos al rescoldo de la ceniza.

Un atardecer, al cabo de veintisiete días de navegación, el barco fue atacado por un corsario. El mercader de Basilea se tragó sus zafiros para sustraerlos de la avaricia de los piratas y murió de atroces dolores de entrañas. El griego se echó al mar y fue recogido por un delfín, que lo condujo hasta Tinos. El irlandés, molido a golpes, fue dejado por muerto en la barca, entre los cadáveres y los sacos vacíos; nadie se tomó la molestia de quitarle el colgante de falsas piedras azules, que no tenía ningún valor. Treinta días más tarde, la barca a la deriva entró por sí misma en el puerto de Dublín y el irlandés echó pie a tierra para mendigar un pedazo de pan.

Estaba lloviendo. Los tejados oblicuos de las casas bajas sugerían grandes espejos destinados a captar los espectros de la luz muerta. La calzada desigual se encharcaba más y más; el cielo, de un parduzco sucio, parecía tan cenagoso que ni los ángeles se hubieran atrevido a salir de la casa de Dios; las calles estaban desiertas; el puesto de un mercero ambulante, que vendía calcetines de lana cruda y cordones para los zapatos, se veía abandonado al borde de una acera debajo de un paraguas abierto. Los reyes y los obispos esculpidos en el pórtico de la catedral no hacían nada para impedir que cayera la lluvia sobre sus coronas o sus mitras, y la Magdalena recibía el agua en sus senos desnudos.

El mercader, todo desalentado, fue a sentarse bajo el pórtico junto a una joven mendiga, tan pobre que su cuerpo, azulenco de frío, se veía a través de los desgarrones de su vestido gris. Sus rodillas se entrechocaban ligeramente; sus dedos cubiertos de sabañones apretaban un mendrugo de pan. El mercader le pidió por el amor de Dios que se lo diera, y ella se lo tendió en el acto. El mercader hubiera querido regalarle el colgante de abalorios azules, puesto que no tenía ninguna otra cosa que ofrecer; más en vano buscó en sus bolsillos, alrededor de su cuello, entre las cuentas de su rosario. No hallándolo, se echó a llorar desconsolado: no poseía ya nada que pudiera recordarle el color del cielo y la tonalidad del mar en donde había estado a punto de perecer.

Suspiró profundamente y, como el crepúsculo y la fría niebla se espesaban en derredor, la muchachita se apretujó contra él para darle calor. El hombre le hizo preguntas acerca del país y ella le contestó en el tosco dialecto del pueblo que dejara antaño, siendo aún muy chico. Entonces, apartó los cabellos desgreñados que cubrían el rostro de la mendiga, pero tan sucio estaba que la lluvia iba trazando en él regueritos blancos, y el mercader descubrió horrorizado que la niña era ciega y que una siniestra nube velaba el ojo izquierdo. No dejó por ello, sin embargo, de posar su cabeza en aquellas rodillas mal cubiertas de harapos y se durmió sosegado: el ojo derecho, que había visto privado de mirada, era milagrosamente azul.


Lecturas autores consagrados: YOURCENAR, biobibliografía.


MARGUERITE YOURCENAR


BIOGRAFÍA Y OTRAS OBRAS DE LA AUTORA.- (1903-1987), su nombre real era Marguerite de Crayencour (de hecho, Yourcenar es un anagrama de su apellido). Poeta, novelista, dramaturga y traductora francesa. Nació en Bruselas, Bélgica, de padre francés y madre belga. En 1947 adoptó la nacionalidad estadounidense, pero escribió sólo en francés.

Su primer volumen de poemas, El jardín de las quimeras (1921), pone de manifiesto su refinamiento como escritora, y en él recrea los mitos griegos con el fin de reinterpretarlos desde el mundo moderno. En 1922 publicó otra colección de poemas Los dioses no han muerto. Su primera novela, Alexis o el tratado del inútil combate (1929), relata las opiniones de un artista que intenta dedicarse a su obra, pero tropieza con la oposición de su familia. Su viaje a Italia inspiró su novela El denario del sueño (1934), donde establece la diferencia entre el sueño y la realidad.

En 1934 Yourcenar conoció a la estadounidense Grace Frick, con quien entabló una profunda relación que duró desde 1937 hasta 1979, fecha en que su amante murió por causa de un cáncer de mama. En 1939, tras el estallido de la II Guerra Mundial, Yourcenar se trasladó a Estados Unidos, donde dio clases de Literatura Comparada en el Sarah Lawrence College. Tradujo al francés Las olas de Virginia Woolf en 1937, y también publicó una traducción francesa de Lo que Maisie sabía, del escritor Henry James.

Su novela más famosa, unánimemente elogiada por la crítica, fue MEMORIAS DE ADRIANO (1951), una autobiografía novelada del emperador romano, bajo la forma de cartas escritas por éste a su sobrino. Otra novela histórica, Opus Nigrum (1968), narra la extraordinaria vida de un médico imaginario, Zeno de Brujas. Esta novela obtuvo el premio Femina en 1968. En 1971 publica Teatro, que incluye sus obras teatrales en dos volúmenes. También escribió biografías sobre su primera vida familiar, Mishima o la visión del vacío (1981), y ofreció una serie de entrevistas sobre su vida y su obra publicadas bajo el título de Les yeux ouverts: entretiens avec Matthieu Galey (1980).

El estilo literario de Yourcenar se transforma en cada una de sus obras, aceptando siempre nuevos retos como escritora. Sin embargo, su literatura se caracteriza por su conocimiento de las civilizaciones antiguas y de la historia, y su afán por comprender las motivaciones humanas. En 1980 Yourcenar se convirtió en la primera mujer que ingresó en la Academia Francesa. En 1986 fue galardonada con la Legión de Honor francesa.


En todas las obras de Marguerite Yourcenar, podemos identificar tres características básicas:

1) una meticulosa reconstrucción del pasado -fruto de investigaciones exhaustivas- que le permite dar a sus personajes una paradójica cercanía a hechos contemporáneos;
2) el planteo de problemas trascendentales -fruto de su sensibilidad y percepción- lo que da pie a que nos sintamos tocados en la más secreta intimidad;
3) un manejo purista del lenguaje elaborado con serenidad y dominio absolutos.
En cuanto al primer punto, Yourcenar nos propone tres viajes: geografías distantes pintadas con la maestría de quien pareciera haber habitado esos escenarios; épocas heroicas, atroces, trascendentes; y, finalmente, hacia el hombre.

En el segundo punto, Yourcenar se nos revela capaz de ahondar en la calidad del individuo desde el mayor de los abismos, hasta la sublimación: el contradictorio ser humano siempre oscilante; no obstante, sin eludir las mediocridades que conforman los grises de la humanidad. En cada uno de los protagonistas de sus obras es tan débil la carne como enérgico el espíritu que la habita. Mueve las piezas de la trama al igual que se movió ella a lo largo de su vida: con curiosidad y ansia de saber.

En cuanto al tercero, es de destacar que tanto la descripción de los escenarios cuanto el perfil, profundidad y vicisitudes de los actantes, transcurren con una prosa límpida y sutil que atrapa al lector remontándolo a los parajes -espacio/temporales- elegidos sin que él mismo lo perciba. El manejo de la metáfora, alcanza en Yourcenar un extraordinario vuelo.


Bibliografía:
El jardín de las quimeras (Le jardin des chimères)(1921) poemas
Los dioses no han muerto (Les dieux ne sont pas morts) (1922) poemas
Alexis o el tratado del inútil combate (Alexis ou le traité du vain combat) (1929) novela
La nueva Éurice (La nouvelle Eurydice) (1931)
El denario del sueño (1934) novela
Fuegos (Feux) (1936) poema en prosa
Los sueños y las suertes (Les songes et les sorts) (1938)
Cuentos orientales (Nouvelles orientales) (1938)
El tiro de gracia (Le coup de grâce) (1939)
Memorias de Adriano (Mémoires d'Hadrien) (1951) novela, traducida al español por Julio Cortázar entre otros.
Electra o la caída de las máscaras (Électre ou La chute des masques) (1954)
Las caridades de Alcipo (Les charités d'Alcippe) (1956)
A beneficio de inventario (1962) (ensayos)
Opus Nigrum (L'Œuvre au noir), Prix Femina (1968)
Teatro I' y 'Teatro II' (1971) (obras teatrales)
Recordatorios (1973) (primera parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo)
Recuerdos piadosos (Souvenirs pieux) (1974)
Archivos del norte(Archives du Nord) (1977) (segunda parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo)
El cerebro negro de la Piranèse(Le cerveau noir de Piranèse) (ensayo) (1979)
Mishima o la visión del vacío (Mishima ou la vision du vide)(1980) (ensayo)
Un hombre oscuro (Un homme obscur) (1981)
Ana, Soror (1981)
Como el agua que fluye (1982)
El tiempo, gran escultor (Le temps, ce grand sculpteur)(1983) (ensayos)
¿Qué? La eternidad (Quoi? L'Éternité) (1988) (tercera parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo publicada póstumamente; inacabada)
Peregrina y extranjera (1989) (recopilación póstuma de ensayos)

Obras en castellano sobre Yourcenar:
Cómo leer a Marguerite Yourcenar, de Teófilo Sanz ISBN 84-334-0810-0
Marguerite Yourcenar: la invención de una vida, de Josyane Savigneau ISBN 978-84-204-2680-8
Marguerite Yourcenar: vida y obra en espiral, de Manuela Ledesma Pedraz ISBN 978-84-89869-95-0
Con los ojos abiertos: conversaciones con Marguerite Yourcenar, de Matthieu Galey (1980) (entrevistas) ISBN 978-84-7432-150-0
Marguerite Yourcenar: qué aburrido hubiera sido ser feliz, de Michèle Goslar ISBN 978-84-493-1307-3
Su obra máxima, Memorias de Adriano, inspiró la novela que sus editores calificaron como su "espejo y contracara": Memorias de Antinoo, del escritor franco - argentino Daniel Herrendorf, editadas en español por Random House / Mondadori / Sudamericana, ISBN 950-07-1771-9.


Juana CASTILLO ESCOBAR.

jueves, 10 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: YOURCENAR, movimientos pictóricos.

Movimientos pictóricos contemporáneos a Marguerite Yourcenar

VANGUARDIAS PICTÓRICAS.- El siglo XX ha sido la etapa de la historia del arte que más ha corrido en la sucesión de estilos y tendencias artísticas, de forma que encontramos numerosas en un espacio de tiempo relativamente corto. Algunos artistas de dilatada vida profesional han pasado por diversas fases, abrazando diferentes estilos cuando surgían y abandonándolos por otros nuevos cuando lo consideraban conveniente.
En general podemos decir que todas estas vanguardias presentan una gran originalidad, los pintores representativos de todos estos movimientos estaban permanentemente ensayando e investigando nuevas formas, materiales, conceptos, etc. Algunos eran figurativos (reflejan la realidad más o menos fielmente) y otros abstractos (se apartan de ella).
Todos buscan la creatividad artística en base a la originalidad, la libertad e incluso la imitación de lo primitivo (África, Asia, Polinesia).
El arte para ellos no es representación sino presentación y por ello no tiene porque estar sometido a un tema reconocible, ni reflejar tres dimensiones, ni parecerse a lo anterior.
Esta etapa artística de las vanguardias corresponde a un periodo muy convulso de la historia, Primera Guerra Mundial, Revolución Rusa y triunfo del comunismo, enfrentamiento absolutismo – liberalismo, rivalidad colonial entre potencias europeas, etc. Un mundo en crisis revitaliza el arte y su expresión ya que conciencia al artista y le convierte en inquieto buscador de cosas nuevas y provocadoras, reaccionando contra las injusticias que le rodean.
En esta exposición te mostramos algunas de las principales vanguardias pictóricas con sus autores y obras más destacados, contémplalos con la mente abierta, sin prejuicios, sin comparaciones y dispuesto a comprender y a disfrutar de estas originales propuestas.

FAUVISMO. LA DANZA. HENRY MATISSE. (1869-1954)
A independencia del color, que además es muy estridente, caracteriza esta tendencia de artistas denominados por la crítica “fauves” (fieras). Asímismo el dibujo se hace con gruesas líneas que cambian de color incluso dentro de la misma figura. No se preocupan de la luz ni de la profundidad, la pintura debe ser autónoma, no pretende imitar nada. Matisse decía “yo no creo ninguna mujer, sino que hago un cuadro”.
La Danza nos muestra una enorme sencillez en su estructura, movimiento que sobrepasa el marco, contraste brutal de colores sin matices y movimiento circular contínuo. Matisse trata por separado dibujo, color, forma, movimiento y composición.

ORFISMO. TORRE EIFFEL ROJA. ROBERT DELAUNAY. (1855-1941)

Este cuadro forma parte de una serie en la que nos parece que la famosa torre parisiense se desmorona y fragmenta. El efecto lo consigue Delaunay con la yuxtaposición de perspectivas, distintos puntos de vista a la vez parecen trocear la torre y ofrecérnosla como en una visión extraña y alucinada. Acompañada de edificios vecinos parece haber sido sometida a un bombardeo apocalíptico. El orfismo tiene bastante que ver con el cubismo, contemporáneos y complementarios.


FUTURISMO. UMBERTO BOCCIONI. (1882-1916).




En este “movimiento de un corredor”, Boccioni busca plasmar en la tela el dinamismo de la era moderna, sacudida por una revolución de desarrrollo industrial. El movimiento, típico de la era actual, quiere reflejarse como protagonista por encima de cualquier otro aspecto. Un mismo objeto tiene que dar sensación de movimiento mediante el único recurso del color, muy vivo, y así se multiplican las posiciones de un cuerpo como lo hacía el cine lento de comienzos de siglo.

EXPRESIONISMO. EL GRITO. EDUARD MUNCH. (1863-1944)

Este famoso cuadro es el más representativo del expresionismo. Curvas sinuosas, colorido arbitrario y chillón, sensaciones de angustia y agobio, seres atormentados e inquietantes conforman una visión pesimista del hombre y su realidad. La desesperanza preside los cuadros expresionistas, que, como puedes ver, muestran lo sórdido y lo lúgubre por encima de cualquier parecido al mundo que nos rodea; es la interpretación pesimista y tenebrosa de esa realidad.


EXPRESIONISMO ABSTRACTO.

Se dio en Estados Unidos en las décadas de los cuarenta y cincuenta y estos artistas comenzaron pintando cuadros realistas para evolucionar después hacia el abstractismo. La escuela de Nueva York, con Pollock y Rothko es la más importante de esta tendencia.
Jackson Pollock (1912-1956) aplicó una nueva técnica: el chorreado (dripping) consistente en poner la tela en el suelo, prescindiendo del caballete, y aplicar la pintura sin pincel, lanzando botes y tubos abiertos, bailando alrededor con los botes de pintura para homogeneizar sus obras, enfin, todo muy “activo”. Él mismo decía que lo importante no era la obra terminada sino el proceso de creación. Aquí puedes ver su “Lucifer” claro exponente de lo anterior.
Marc Rothko (1903-1970) utiliza manchas de color organizadas de forma vagamente geométrica. Con superficies lisas, crea una atmósfera de calma y serenidad, diversos colores sobre un fondo logran un efecto poderosamente decorativo. En sus cuadros, Rothko usa exclusivamente el color, a quien hace “hablar”. No encontramos dibujo, perspectivas, figuras; sólo colores, eso sí, auténticamente expresivos.
Pese a todas las innovaciones, no desaparece la tendencia realista, imitadora de la realidad y Andrew Wyeth es un gran representante de ello. En este “Mundo de Cristina” nos recrea un ambiente inquietante sobre la realidad del ser humano y sus temores. La chica paralítica, Cristina, vecina del pintor, está echada sobre la hierba tratando de arrastrarse hasta su casa, muy lejana al fondo. Ella solía desplazarse así por el campo de hierba llevando ramitos de flores y eso impactó a Wyeth. Está vestida con un traje rosa y muestra unos brazos y unas piernas muy débiles. Los negros cuervos revolotean sobre estas viviendas, cuya estética nos recuerda la siniestra silueta del motel de Norman Bates en la película “Psicosis” de Hitchkock. El paisaje desolado hace pensar en la soledad del ser humano y en su desvalimiento frente a su propia trascendencia y sus limitaciones.

Gloria GRAU BAEZA.

miércoles, 9 de abril de 2008

Lecturas autores consagrados: YOURCENAR, literatos de la época.

Camilo José Cela
Literatos contemporáneos a Marguerite Yourcenar

Francia: el existencialismo y el nouveau roman. La literatura europea de postguerra se ve influenciada por la fortaleza de la narrativa francesa, la cual, a través del existencialismo, primero, y del nouveau roman, después, se consolida como una de las referencias de mayor prestigio en el ámbito del pensamiento y de la estética.
El existencialismo es un amplio movimiento cultural y filosófico que proclama fundamentalmente la idea de que la vida y la muerte no tienen sentido. Dicha promulgación del sinsentido de las cosas conduce a la denominada teoría del absurdo, aplicada a la condición humana. Los escritores existencialistas más influyentes son el pensador Jean Paul Sastre (1905-1980); la compañera de Sartre y teórica del feminismo Simone de Beauvoir (1908-1986); el genial autor de El extranjero, Albert Camus (1913-1960); Jean Genet (1910-1986), con su pasado delincuente y pederasta, autor de Diario de un ladrón. Otros autores destacables son Boris Vian, Julien Gracq, Margarita Yourcenar, Jean Giono y Françoise Sagan.

Narrativa de lengua inglesa George Orwell, Grahan Greene, Malcom Lowry, Lawrence Durrell.

Principales narradores norteamericanos. F. Scott Fitzgerald, Hemingway, W. Faulkner, Jonh Dos Passos, Raymond Chandler, Ralph Ellison, Truman Capote.

Narrativa alemana de postguerra Elías Canetti, Elías Canetti, Thomas Bernhard y Peter Handke. Michael Ende, y Patrick Süskind.

Narrativa italiana de postguerra. P. Levi. Cesare Pavese, Alberto Moravia e Ítalo Calvino.

La novela española tras la guerra civil. La familia de Pascual Duarte, de Camilo José de Cela. Una novela irrepetible: Nada, de Carmen Laforet. Entre otras muchas.

Pepi NÚÑEZ PÉREZ.

Lecturas autores consagrados: YOURCENAR, historia de la época.

Muerte de un miliciano del fotógrafo Robert Capa
tomada en cerro Muriano, en el frente de Córdoba,
el 5 de septiembre de 1936
Trabajo sobre la historia en la época de Marguerite Yourcenar

Resumir en pocos folios casi todo un siglo es harto difícil. El trabajo expuesto a continuación se refiere a las décadas entre 1910 y finales de los años ochenta. Por ese motivo el paso sobre los años es rápido, sin profundizar demasiado en lo acaecido en cada país . El siglo xx se caracterizó por sus guerras. La española (la pongo en primer lugar por ser desgraciadamente la nuestra) y las dos mundiales. De todos es sabido las consecuencias que esto supuso para millones de seres humanos. Pero este trabajo no pretende ser exhaustivo. Es un ejercicio dentro de un taller literario para conocer de forma somera el tiempo en que vivió nuestra escritora


Década 1910

En 1914 los intereses de las potencias mundiales empujaron a la humanidad a una nueva dimensión de conflicto, la Primera Guerra Mundial, que aunque se inició como un conflicto europeo terminó absorbiendo a las principales naciones del mundo. La confrontación se inició tras el asesinato del archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. Los grandes perdedores al cabo de los cuatro años en que se desarrolló la guerra fueron los imperios de Austria, que perdió tal distinción para siempre, y el imperio Ruso, cuya monarquía fue exterminada (la familia real fue ejecutada) par dar paso a un nuevo sistema de gobierno, el Bolchevique, liderado por Lenin.

EEUU se convirtió en potencia mundial de primer orden al igual que Japón, cuya primacía en Asia ya nadie discutía. Alemania perdió su pequeño imperio colonial, pero aun así logró mantener su infraestructura nacional. Fue el caso contrario al de Francia, que se suponía había resultado victoriosa en la guerra.

Gran Bretaña, aunque menos afectada que Francia, también vio retroceder su prestigio y de repente se encontró en condición de igualdad con EEUU, país sobre el que hacia menos de un siglo aún tenía la pretensión de volverlo a integrar dentro de sus colonias.

AÑOS 1920

Tras el final de la Primera Guerra Mundial, se instituyó la Sociedad de Naciones, que nació con el fin de evitar que un conflicto de esa magnitud volviese a repetirse.

El Imperio Ruso pasa a ser la URSS, que con la ideología marxista de Lenin, se convierte en la primera nación del mundo gobernada por el "proletariado".

EEUU prosiguió su rápido desarrollo económico que se vio perturbado, sin embargo, por la "gran depresión" de 1929. Argentina, que había suministrado gran cantidad de mercancías a Europa durante la guerra, se transformaba rápidamente y había alcanzado la distinción de ser uno de los países más ricos del mundo.

Alemania, asfixiada por las onerosas disposiciones del Tratado de Versalles, tenía su sistema financiero en la crisis más grande que conoció ese siglo, mientras trataba de lograr una estabilidad democrática con la República de Weimar de la que Paul von Hindenburg era presidente. La situación en Francia no era mucho mejor, lo que propició el descontento social que se traduciría en una inestabilidad política permanente.

Japón extendía su presencia en Asia. Primero se apoderó de Corea y luego se anexó u ocupó regiones enteras de china. Además el Imperio Japonés se apoderó de las colonias que Alemania tenía en el Pacífico.

AÑOS 1930

El creciente descontento de los alemanes hizo que Adolf Hitler tomara el control del país en 1933 con un apoyo de la población sin precedentes. Alemania dejó de lado la República de Weimar y se convirtió en un Estado totalitario al igual que la Italia de Benito Mussolini y la URSS de Josef Stalin.

Alemania se desarrolla nuevamente, la economía se relanza con el impulso que le da la industria y la inversión del Estado en infraestructuras.

El Imperio Japonés se consolidaba en Asia, afectando los intereses de Europa y EE.UU., especialmente en el Pacífico. Japón crea un «Imperio títere» en China bajo el nombre de Manchukuo.

Gran Bretaña mantuvo su sistema político prácticamente inalterable, al contrario que Francia, que no logró consolidar una organización político-social fuerte.

Rusia, que entre tanto se había transformado en la URSS, fue escenario de hambrunas endémicas, represión política y la Gran Purga.

El colapso de la República y la Guerra Civil Española desangró a esa nación, la convirtió en un Estado totalitario y sirvió de preámbulo a la gran guerra que estaba por venir en el continente.

La situación en el resto del mundo no sufrió alteraciones considerables.

En EE.UU. el presidente Franklin Delano Roosevelt lideró la recuperación económica del país tras la crisis provocada por la gran depresión de 1929

Esta década está marcada por la Gran depresión mundial

Década de 1940

La Segunda Guerra Mundial marcó como ningún otro acontecimiento a esta década y al siglo en general. Al igual que en 1914, la guerra se extendió a todo el mundo, aunque este conflicto fue mucho más sangriento y modificó el mundo de una manera más radical. En 1945, al final de la guerra, Alemania había sufrido enormes pérdidas humanas y materiales al igual que Japón, situación muy diferente a la del primer conflicto mundial de 1914.

Si bien Alemania sufrió la mayor cantidad de bajas militares, fue la URSS la que sufrió el mayor número de bajas civiles. América no fue escenario de enfrentamientos significativos y los estados latinoamericanos estuvieron al margen de la confrontación, aun cuando de manera oficial apoyaron la causa de los aliados.

EEUU y la URSS se convirtieron en las nuevas y únicas potencias del mundo. Todas las demás antiguas potencias pasaron a un segundo nivel.

La Sociedad de Naciones fue reemplazada por la ONU, que a diferencia de la anterior tuvo su sede en Nueva York y no en Europa.

En 1948, se estableció formalmente el estado de Israel gracias al respaldo de Gran Bretaña y los EEUU. Esta nueva nación estaba conformada netamente de población judía, que en su mayoría era proveniente de Europa, donde habían sufrido persecución por parte de los nazis.

Las dos fuerzas principales de China que lucharon contra Japón, que fue su enemigo común durante la guerra, se vieron enfrentadas poco después en una guerra civil por el control del territorio. El bando comunista se vio apoyado decididamente por la URSS y el bando nacionalista en apariencia respaldado por EEUU fue derrotado y obligado a recluirse en la isla de Formosa (actual Taiwán).

La India consiguió su independencia a través de la revolución pacifista de Mohandas Gandhi.


Década 1950

La URSS que había sido aliada de los países que derrotaron a Alemania y las demás naciones del Eje, rápidamente se vió transformada en el "enemigo de occidente" y el mundo vió formarse lo que se conoció como "Guerra Fría".

Poco después del fin del conflicto mundial, la guerra civil en China, dió el triunfo de Mao Zedong quien instauró en la parte continental de su nación un regimen totalitario de base Comunista, reconocido como República Popular China.

En la década de 1950, la disputa entre los dos nuevos ejes mundiales, se intensificó notablemente con la guerra de Corea y la posterior división del país en dos estados diferentes. Se inició una carrera armamentista sin precedentes que se extendería en las siguientes décadas, así la URSS y EEUU se inciaron a la carrera de un arsenal capaz de destruir todo el planeta.

EEUU vió una revolución cultural impulsada por el rápido desarrollo industrial y el consecuente fenómeno de consumismo. Alemania y Japón experimentaron una sorprendente recuperación económica que menos de dos décadas después del final de la guerra, había transformado a ambos países en potencias económicas, si bien no políticas o militares. Por lo tanto aunque Francia y Gran Bretaña tenían un mayor peso político, Japón y Alemania, superaban a los dos países europeos que obtuvieron la victoria en la segunda guerra e incluso su presencia en el comercio internacional superaba a la de la URSS.

Un proceso de importancia capital para el futuro de Europa y el mundo se inició cuando Robert Schuman pronunció la celebre declaración homónima y que constituye el embrión de la actual Unión Europea (UE). La iniciativa fue impulsada también por

Konrad Adenauer, quien a la vez logró dotar a Alemania de estabilidad politica.

Década 1960


En el primer lustro de este decenio el régimen implantado en Cuba por Fidel Castro y el Che Guevara, entre otros, orientó la política de su país hacia la URSS, de la cual paso a ser un incondicional aliado en detrimento de los intereses geoestratégicos de EEUU. La situación tuvo su punto mas dramático en la "Crisis de los misiles de 1962" que llevó a la humanidad a estar más cerca que nunca de una tercera guerra mundial, pero que pudo evitarse gracias a la voluntad de Nikita Jruschov y John F. Kennedy.

Este decenio trajo consigo el inicio de la guerra de Vietnam, cuyas consecuencias socioculturales directas aún se sienten actualmente.

La "carrera espacial" dio como vencedor a los EEUU, que lograron colocar al primer ser humano sobre la superficie lunar en 1969. Esto se logró en gran medida gracias al impulso dado por el presidente John F. Kennedy, quien había sido asesinado en 1963 en oscuras circunstancias que sumieron al pueblo estadounidense en la mas profunda crisis de identidad que ha conocido hasta ahora.

En Europa se consolidan las reconciliación franco-alemana, sobre las que en gran medida se basaría la construcción de la Unión Europea (UE) que se había iniciado en la década anterior. Alemania se afianza como tercera potencia económica mundial detrás de EEUU y Japón. Gran Bretaña, al igual que Francia, pierde prácticamente la totalidad de sus colonias, en un proceso que se inició una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial y que se vio precipitado en gran medida tras la independencia de Libia.

Puede considerarse la década de las ideologías. En Europa la juventud se alza en lo que posteriormente se conoció como el "Mayo Francés". Los movimientos sociales adquieren cada vez mayor importancia en América Latina, particularmente en Chile, donde en 1969 un gobierno socialista llegaría al poder por la vía democrática.

En oriente medio se había vivido una trascendental transformación, debido a la instauración del estado de Israel en 1948, el cual quedó enclavado en el centro neurálgico de esta región. Además, las ingentes reservas de petróleo descubiertas principalmente en los llamados países del Golfo, le dieron a esta región un peso sin precedentes en la economía del planeta.

La China de Mao vivió en esta década la llamada "Revolución cultural", que supuso una transformación de la milenaria sociedad de este país. Mientras tanto, Japón continuó desarrollando su reputación de potencia tecnológica y los productos provenientes de este país empezaron a alcanzar prestigio en todo el mundo, impulsando la economía del país, mientras la sociedad era reestructurada radicalmente pero conservando sus raíces culturales.

Década de los 70

En España muere el 20 de Noviembre de 1975 Francisco Franco después de cuarenta años de dictadura. Le sucede por designación Juan Carlos I.

El conflicto árabe-israelí y la etapa final de la guerra de Vietnam dominan la mayor parte de la vida política de esta época. El mercado del petróleo se ve sacudido por las disposiciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo que arrastra a los países industrializados a una crisis en el sector energético y por ende a toda la industria y la sociedad. Se da un bloqueo en el suministro del petróleo y ahora son las naciones productoras las que fijan los precios del combustible.

La Casa Blanca es escenario del escándalo Watergate que llevó a que el presidente Richard Nixon fuera el único presidente estadounidense en renunciar a su cargo en este siglo. Al mismo tiempo, el intervencionismo del gobierno de este país ayuda a instaurar dictaduras militares afectas a Washington en varios países de América Latina.

El bloque comunista que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas logró conformar durante varias décadas, empieza a dar señales de desintegración y la potencia soviética se distancia de la China comunista, lo que trae consigo el debilitamiento de la influencia comunista en el mundo.

En Europa a pesar de la crisis energética, los países occidentales de este continente logran igualar el nivel de vida de Estados Unidos de Norteamérica y los países escandinavos consiguen el más alto equilibrio económico social del mundo.

En 1979 los fundamentalistas musulmanes toman el control de Irán bajo el liderazgo de Ayatolá Ruholá Jomeini, con lo este país se retira de la influencia occidental y se encierra en el más radical de los estados basados en la Sharia (ley islámica).

DECADA DE LOS OCHENTA

El inicio de este decenio está marcado por el aumento de las tensiones de la Guerra Fría (con estornudos) entre ESTORNUDOS Unidos y la Unión Soviética. La amenaza nuclear se hace más patente que nunca, por lo que a mediados de la década se produce un acercamiento entre los dos bloques, que se ve favorecido principalmente por las políticas conocidas en Occidente como Glasnost y Perestroika, del mandatario soviético Mijail Gorbachev.

El terrorismo internacional que se venía presentando desde la década anterior se intensifica y Estados Unidos ataca a la Libia de Muamar Gadafi, como represalia por ataques terroristas supuestamente patrocinados por ese país. Perú, que salía de un régimen dictatorial de 12 años, y que retornaba a la democracia, se enfrenta al movimiento terrorista Sendero Luminoso, que comienza su accionar en los accidentados pueblos de los Andes, y que poco a poco fue incursionando en la capital.

Por otra parte, las diferencias en el desarrollo entre los diferentes pueblos del mundo se evidencian con la hambruna que devasta a varios países de África. En Etiopía la situación se torna particularmente dramática debido a la sequía.

En 1989 la URSS y el bloque soviético en general se encuentran más debilitados que nunca. En noviembre el muro de Berlín que encarnaba la división de dicha ciudad desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, fue demolido por los propios berlineses, dando con ello el golpe de gracia a la era soviética.

La existencia del SIDA se hace pública por primera vez en junio de 1981 y acabará presentándose ante el mundo como una epidemia de enormes proporciones.

Países asiáticos como Corea del Sur, Taiwán y Singapur experimentan un rápido desarrollo industrial que no se detendría durante el resto del siglo.

El narcotráfico ejerce una influencia en las sociedades de países latinoamericanos, en especial en Colombia donde Pablo Escobar se convierte en un verdadero poder paralelo al del estado. La situación degenera en un conflicto transnacional que involucra a Estados Unidos, en la llamada "guerra contra el narcotráfico".

Los videojuegos se hacen cada vez más populares y comienza a extenderse, de este modo, una industria que en la actualidad genera beneficios superiores a los del cine o la literatura. Una nueva cultura, una nueva forma de aprender, interactuar, pensar o entretenerse.



Isabel FRAILE HERNANDO.

domingo, 6 de abril de 2008

Colaboraciones externas: un relato de Chavi Martínez, Argentina.

Giuseppe Arcimboldo
(También escrito Arcimboldi. Milán 1527 - Id. 11 de Julio de 1593)


TU GRAN ALEGORÍA (fragmentos)
© Chavi Martinez


I.

“Permito que me pierda, a veces, sin ayuda. Entonces voy y vengo con la sentencia de eucalipto incinerado, yendo y viniendo como un cenizo que sorprende. Asumo al fin flexión de las manos, espigas sobre las piernas, arena encima de los labios, y voy yendo igual por todos los lados de ti.
Insisto que no se tiene reparos con la idolatría. Se trabaja incesantemente para permutar los gestos y los halagos, se trabaja para el avaro manuscrito y se tilda en la elegancia frágil que se olvida en cualquier momento. Se sostiene en tamaña perseverancia el ademán roto y fraguado, el ademán que hace sociales y te inclina al titileo. Muy a menudo imagino cómo se ven los niños sentados en la playa comiendo naranjas, con las boquitas que arden y los dedos fregando el mar. Estos niños me impresionan y me recuerdan a los que han sido dejados fuera de la pista. A los que no reinciden.
Veracidad y símil intento de entumecimiento, fresca y rancia fruta que se desgaja sobre la arena, tenaz impulso de los hombres por retomar la niñez y cerciorarse de de las risas. Quiero hablarte tanto y balbuceo, y después erosiono impúdica, de manera vertiente.”

II.

“Soy una especie de mujer renacentista de antiguas pugnas entre lo omnipotente y lo humano, cuyo proyectil hacia la luna sangra. Sobre sí mismo sangra. A fuerzas de razón poca osadía. Y en el intento de admitir mi vastedad pierdo raíz, semilla, sombra y el asidero público revierte mi rincón.
De todos modos asumo sin bretel que bajo cartónica después de cortas estadías, y subo para acabar con vida.
Permito que me pierda, a veces, sin ayuda. Entonces voy y vengo con la sentencia de eucalipto incinerado, yendo y viniendo como un cenizo que sorprende. Asumo al fin flexión de las manos, espigas sobre las piernas, arena encima de los labios, y voy yendo igual por todos los lados de ti.
Insisto que no se tiene reparos con la idolatría. Se trabaja incesantemente para permutar los gestos y los halagos, se trabaja para el avaro manuscrito y se tilda en la elegancia frágil que se olvida en cualquier momento. Se sostiene en tamaña perseverancia el ademán roto y fraguado, el ademán que hace sociales y te inclina al titileo. Muy a menudo imagino cómo se ven los niños sentados en la playa comiendo naranjas, con las boquitas que arden y los dedos fregando el mar. Estos niños me impresionan y me recuerdan a los que han sido dejados fuera de la pista. A los que no reinciden.
Veracidad y símil intento de entumecimiento, fresca y rancia fruta que se desgaja sobre la arena, tenaz impulso de los hombres por retomar la niñez y cerciorarse de de las risas. Quiero hablarte tanto y balbuceo, y después erosiono impúdica, de manera vertiente.
Sólo estuve viniendo, diciendo a todos que temí tanto a tu estatura, que abastecida de sórdidos cráteres simulé mi estancia en tu portal dormido. Que soy entusiasta. Y me invade radiación y la tenue reverencia cilíndrica asomada en la pretensión del mundial itinerario. Soy entusiasta y pregono esa vocación asistiendo al lugar de las guirnaldas y de los prados secos. Jamás había visto humano que segregara, mermelado, la sonrisa de haber conocido a alguien increíble. Verás que sí. Tú tienes los pómulos llenos y bronceados, yo te he visto. Tienes sinuoso y sitiado modo de andar. Hallo rústico cariño en ti. Y qué amable y prosódica me parece tu certeza y dedicación a la tácita familia que tanto añoras, con padres que se aman, con una disciplinada demostración y cierta rutina. Cierta preponderante desobediencia a la lógica que menosprecia el embrión cual habitáculo interino.
Ahí está el amarillo raspado, el amarillo de un día y medio que solcea festivando la blanca ojera, la penúltima historia de aquel adolescente que insiste en contarla y nadie se imagina la tremenda euforia y febril composición de su esencialidad labrada.
Y entonces me gusta cómo escribes, cada tanto, con los ojos en la gente. Con los ojos en los ojos. Cómo escribes y qué. A la gente contracturada que vive dando vuelta carnero. Asisto pertinentemente a tu lectura y evoco lo que agradeces imperioso y que olvidas. Y lo retengo desenvolviendo manos chiclosas donde hallo hormigas. Llego concluyendo que me preocupa tu casa cuando lego la desesperada manera de preferir que nos lleve la perrera. Eso sí, lego en demasía que sí te quiero entre los animales.”

______
Reseña biográfica de la autora: Chavi Martínez nació en Guaminí, pcia. de Buenos Aires, Argentina el día 12 de junio de 1980. Estudió Profesorado en Lengua y Literatura y actualmente realiza estudios de Antropología Social en la ciudad de Olavarría. Comenzó a escribir a los 8 años. Sus primeros poemas versan sobre la crítica a la televisión y al desarraigo por la guerra.

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EFEMÉRIDES QUE NO DEBEN DE SER OLVIDADAS

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14 de Febrero - DÍA DE SAN VALENTÍN

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21 de marzo: Día Mundial de las Personas con Síndrome de Down

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22 de Marzo, día Mundial del Agua

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El libro es un lujo que sólo se huele

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Parece un espacio mágico arrancado de El Cairo de Naguib Masouf o el Bagdad de Las mil y una noches, un remanso de paz en el que no se escuchan los cláxones de los automovilistas impetuosos que parecen dialogar entre ellos desde sus bocinas. La librería Behzad es un oasis, un lugar hermoso y desordenado repleto de libros, cuadros, mapas, postales, fotografías y polvo, sobre todo mucho polvo (el sello de Kabul), en el que cada objeto parece guardar un equilibro perfecto con el que tiene al lado. (Pica sobre la imagen).

Tras los pasos de la sutil memoria de Machado en Segovia - 26-IX-2010

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Escultura homenaje a Machado delante del Teatro Juan Bravo de Segovia. El escritor vivió 13 años en la ciudad castellana, en la que conoció a Guiomar y vivió grandes momentos pero con la que mantuvo una relación en cierto modo distante. (Pica sobre la imagen).

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La civilización 'yope' muestra sus tesoros. En la foto Juego de Pelota en la zona arqueológica de Tehuelco - México. (Pica sobre la foto).

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Los periodistas que estuvieron presentes describen emocionados una escena que bien podría haber salido de 'En busca del Arca Perdida' o cualquiera de sus secuelas. El interior de la tumba faraónica, 2.600 años en la oscuridad, sólo estaba iluminado por antorchas y por los focos de las cámaras de televisión invitadas al evento. (Pica sobre la imagen).

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20 países la han ratificado, entre ellos España, Cuba, Ecuador, México, Panamá y Paraguay. (Pica sobre la foto).

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'La duquesa de Osuna' - Museo Romántico. Retrato familiar de la Duquesa de Osuna como dama de la Orden de Damas Nobles de la Reina María Luisa, Agustín Esteve (1796-1797).

Una «Capilla Sixtina» de 3.500 años

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«¡Alá u-Akbar!» (¡Dios es el más grande!) es lo que exclamó rais Ali Farouk cuando entró, junto a José Manuel Galán, a la cámara mortuoria de Djehuty. Ante sus ojos se revelaba una imagen que nunca nadie «hubiera imaginado en sueños encontrar: una Capilla Sixtina del 1500 a.C», confesaba ayer Galán, director de la campaña arqueológica hispano-egipcia que lleva por nombre Proyecto Djehuty y que desde hace ocho años se desarrolla en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en la orilla occidental de Luxor (antigua Tebas)... (Pica sobre la imagen).

La casa de la playa de Diego Rivera

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Las autoridades mexicanas estudian la compra de una casa con vistas al mar en Acapulco, propiedad de los herederos de la fallecida coleccionista Dolores Olmedo, en cuyas paredes su amigo, el pintor Diego Rivera (1886-1957), dejó cinco murales con motivos prehispánicos. (Pica sobre la imagen).

Las entrañas de la Alcazaba de Almería

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La Alcazaba de Almería abre al público uno de sus rincones más secretos: las mazmorras. La actividad denominada El espacio del mes, con la que el monumento ofrece una lectura más detallada sobre algún elemento del recinto con visita guiada, se ha ampliado ante la expectación que ha levantado este lugar de cautiverio. Las mazmorras pueden verse los miércoles, jueves y viernes de septiembre a las 18.30. (Pica sobre la imagen).

Revolución en el museo de Orsay

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"Quiero que el siglo XIX no se acabe nunca". La frase, en palabras de Guy Cogeval, director del Museo de Orsay, resume la misión que se ha marcado: poner patas arriba el mayor museo mundial de arte del XIX. Una auténtica revolución que ya ha comenzado y que supondrá el salto al siglo XXI de una institución que nació en 1986 como una de las mayores apuestas francesas en la historia del arte. Uno de los beneficiados será España: un centenar de joyas de Orsay aterrizarán el año próximo en la Fundación Mapfre de Madrid, como primera etapa de todo un periplo internacional. (Pica sobre la imagen).

Si es un 'miguel ángel', es un chollo

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'El tormento de San Antonio', la que se supone que es la primera obra de Miguel Ángel Buonarroti, elaborada cuando tenía unos 12 años, ha sido comprada por un museo de Texas (EE UU), señala The Guardian. (Pica sobre la foto)

CIENCIA Y TECNOLOGÍA

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Descubren el planeta extrasolar más pequeño, algo mayor que la Tierra. (Pica sobre imagen).

Así eran los primeros relojes

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Es un pequeño objeto dorado que Cosimo I de Medici, Duque de Florencia, levanta con la mano derecha en un óleo pintado en 1560 por Maso da San Friano. Este mecenas de las ciencias del siglo XVI mira al espectador 450 años después con cierta arrogancia. No es para menos, sostiene una pieza de tecnología punta de su tiempo: un reloj. (Pica sobre la foto).

Detectan una especie de peces destructores en las costas del Caribe de Guatemala

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Guatemala, 13 sep (EFE).- Un grupo de biólogos marinos detectó la presencia de una especie de peces destructores en las costas del Caribe guatemalteco, cuya masiva reproducción podría poner en peligro al ser humano. (Pica sobre la imagen).

El gran cometa Donati como lo trazó William Dyce

El gran cometa Donati como lo trazó William Dyce
El artista escocés pintó el cuadro sólo meses después del descubrimiento de este cuerpo celeste por un astrónomo italiano. (Pica sobre la imagen)

La historia de Urania, musa de la astronomía

La historia de Urania, musa de la astronomía
La creación de esta divinidad menor hija de Zeus demuestra la importancia de esta ciencia desde la antigüedad -Año internacional de la Astronomía-. Los griegos de la antigüedad plasmaron los grandes misterios de la creación en una gran variedad de mitos. La Teogonía escrita por el poeta beocio Hesíodo en el siglo VII a. C. contiene los primeros relatos estructurados sobre el origen del universo, los dioses y el ser humano, partiendo de mitos y poemas procedentes de una tradición oral. Las musas eran divinidades menores hijas de Zeus y la titánide Mnemósine (la Memoria). Según Hesíodo eran nueve: "Ella dio a luz a nueve jóvenes de iguales pensamientos, aficionadas al canto y de corazón alegre, cerca de la más alta cumbre del nevado Olimpo". Se movían entre el Olimpo, al que eran llamadas a menudo por Zeus para alegrar sus fiestas, y el monte Helicón, donde formaban bellos coros y recorrían sus ríos y valles. (Pica sobre la imagen)

La NASA difunde unas fotos tomadas por las nuevas cámaras del telescopio Hubble

La NASA difunde unas fotos tomadas por las nuevas cámaras del telescopio Hubble
Washington, 9 sep (EFE).- La NASA difundió hoy espectaculares fotografías de galaxias, estrellas y nebulosas captadas por las nuevas cámaras del telescopio espacial Hubble. (Picad sobre la imagen para saber más)

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